Nace en Almería el restaurante más moderno bajo la sombra más antigua
Abre un nuevo figón en el centro de Almería con sabor a pimientos asados, rapes de la bahía y botellas de Pies Negros

Nuevo restaurante La Higuera, en la calle Juan Leal de Almería.
La higuera, que tanta hambre quitó en la Almería de otros tiempos, verá comer y beber sin apreturas a los almerienses de ahora; la higuera, que está en el centro del tablero de este nuevo restaurante/taberna capitalina, es su fetiche, su tótem, su talismán; la higuera es, por tanto, el indalo de este nueva abadía del buen yantar que se abre paso en la calle Juan Leal; como la muleta y la manzanilla lo es en ese establecimiento vecino. Nace La Higuera con una higuera en su vientre, coronando un patio antiguo de la Almería de balcones y azotea; nace La Higuera en un cenobio frondoso en vinos y jamones al corte, con barra y reservado, con sillas de diseño y mucha piedra por pared; y con una terraza antigua y bucólica como las raíces del árbol protagonista, que es como estar en una campiña al lado de la nueva Puerta Purchena con su fuente indescifrable; nace La Higuera con muchas promesas de aperitivos y bajo el candil de largas sobremesas, echando raíces en el centro de Almería, con efluvios mediterráneos a pimientos asados, a rapes a la marinera, a botellas de Pies Negros y brandis infinitos; nace La Higuera, bajo la espumadera del chef Emilio Carmona (restaurante La Villa en Aguamarga, grupo del mismo nombre al que pertenece también La Higuera); se bautiza, por tanto, mañana La Higuera, bajo un nuevo concepto de restauración, junto a la escalinatas que dan acceso a la Circunvalación de Ulpiano Díaz y al Mercado Central.
Se trata de un local de 400 metros que antes ocupaba una herboristería y que se ha convertido, después de mucho sudor, piqueta y mortero, en tres espacios distintos dentro de un mismo establecimiento: una tienda del tipo de las antiguas abacerías que había junto al Mercado, donde los propietarios comercializarán productos delicatessen y gourmet con especial predilección para los que se producen en Almería; una taberna/bar con mesas altas y techos de cuatro metros y un exclusivo restaurante interior. El nuevo proyecto pertenece a la empresa de la familia Soler, que gestiona también el restaurante La Villa, recomendado por Michelín y el hotel boutique Mikasa en Aguamarga.
Ahora, los propietarios, bajo la dirección de Martín Soler Jáimez, dan un paso más y apuestan por el centro de Almería, para regentar un negocio menos estacional que los que poseen en la costa nijareña y colaborar mediante su esfuerzo inversor en la recuperación del centro, en una zona que está al alza como nueva milla de oro de la hostelería y el ocio, junto al mítico bar El Quinto Toro.