"Me gustaría que hubiera más estrellas Michelin y se viera el nivel gastronómico de Almería"
Entrevista con José Álvarez, chef de La Costa, después de 21 años revalidando su estrella Michelin

José Álvarez, chef y propietario de La Costa.
Es el único de Almería que puede presumir de figurar en la exclusiva lista de restaurantes con una estrella Michelin. Pero no solo de esto. También, de llevar formando parte de ese Olimpo gastronómico más de dos décadas, y siempre con el mismo respeto y orgullo hacia el producto almeriense.
La Foodineta
La Costa, el restaurante de Almería que ha vuelto a revalidar la única estrella Michelin de la provincia
Jaime Molero
La Costa, en El Ejido, ha vuelto a revalidar un año más la mayor distinción gastronómica que otorga la Guía Michelin. Bajo la dirección de José Álvarez, este restaurante cumple 21 años recibiendo una estrella que, tal y como detalla el chef, siempre se recibe con la misma ilusión.
- Más de dos décadas consiguiendo una estrella Michelin. ¿Misma ilusión?
La verdad que nosotros siempre tenemos la misma ilusión. Y más ahora, que acabamos de reformar todo y hemos hecho una apuesta bastante importante. Estoy muy ilusionado. El anuncio de la estrella se vive cada año con tensión porque, salvo que se obtenga una nueva, nadie te dice nada, no te enteras hasta que no salgan los listados enteros. Yo lo paso mal siempre.
- La Costa, un año más, es el único restaurante de la provincia con la máxima distinción gastronómica de la Guía. ¿Cómo se siente representar a Almería?
A mí me gusta representar a nuestra provincia, pero podría haber alguna más. Me gustaría que hubiera más estrellas Michelin y que se viera el nivel gastronómico que tiene Almería. No sé por qué no se dan más en Almería. A lo mejor porque no se tira bien del territorio, pero no lo sé... la verdad. Lo tenemos todo. Tenemos poder adquisitivo, que es importante, la agricultura con verduras muy gourmet, el mar de Alborán.... Tenemos muchas cosas para estar arriba.
- ¿A por la segunda estrella?
Mi objetivo no es una segunda estrella. Lo importante es que se vayan los clientes satisfechos y que les guste comer en La Costa. Con una estoy bien, si vienen dos, encantando de la vida. Lo importante es cuando salen y te dicen lo bien que han comido... eso es muy reconfortante. Tener una estrella da mucha presión. Hay que demostrarlo con el servicio y la comida, para mí sí tiene una responsabilidad bastante alta. Pero te digo una cosa: es muy fácil cocinar en Almería. Tienes un productazo increíble y con poco que hagas, se sacan cosas maravillosas.
- ¿En qué momento se encuentra la reforma del restaurante?
Hemos abierto la mitad. Todavía no hemos abierto la zona de recepción, nuestro invernadero. El restaurante ha quedado muy bonito y la experiencia en él es bastante bonita, o al menos así nos lo parece a nosotros. Espero que para principios de año lo tengamos todo listo.
- ¿Y la cocina de La Costa? ¿En qué punto se encuentra y hacia dónde se dirige?
Estamos en un momento, para mí, muy dulce. El equipo que se ha hecho a base de años está muy comprometido. Yo ya tengo unos años, pero mi equipo, que ya lleva unos años, es muy joven. Estamos muy comprometidos y creo que es un momento dulce. Vamos a buscar más territorio, más producto local, más Almería. Queremos que la gente se coma Almería. No sé si lo conseguiremos, pero lo vamos a intentar.
- ¿Qué tiene Almería para apostar tanto por ella?
Para mí, el pescado del mar de Alborán es de los mejores del mundo, igual que el marisco. Y las verduras, todo el mundo sabe que son muy buenas. Es un milagro tenerlas a disposición incluso en invierno.
- ¿Cómo percibe el momento actual en el que se encuentra la gastronomía almeriense?
Está en un momento de cambios. Antes tenían mucha fuerza los bares y el tapeo gratuito que teníamos se ha ido degenerando. Están saliendo nuevas propuestas, nuevos cocineros jóvenes y estamos en un momento de cambio que va a ir hacia arriba. El tapeo, el problema que tiene, es el sostener un negocio. No puedes pagar todos los gastos solo cobrando por la bebida, es imposible. No te dan los números. Es una pena, pero están desapareciendo los bares, pero no sabemos cambiarlo a un modelo diferente como en Murcia o Alicante que sí es sostenible. Los bares me dan pena, pero hay un movimiento gastronómico que va hacia arriba.