Cajamar en Fruit Logistica 2026: optimismo en el sector, pero "no podemos dormirnos en los laureles"
El presidente de Grupo Cajamar, Eduardo Baamonde pone énfasis en la tecnología para no perder terreno ante otros países

Cajamar hace su tradicional foto de familia en la Fruit Logistica de Berlín.
Durante tres días, los pabellones de Messe-Berlin se se han convertido en un hervidero de idiomas, variedades, tecnologías y negocios. Fruit Logistica no es solo una feria comercial: es el termómetro que mide hacia dónde se dirige el ‘fresh produce global’.
Y en ese escenario, Cajamar cumple una doble función. Por un lado, acompaña a cooperativas, comercializadoras y empresas agroalimentarias españolas en un evento clave para el negocio internacional. Por otro, actúa como radar: observa tendencias, tecnologías y movimientos de competidores. La innovación, la tecnología y la adaptación a un mercado global que no perdona ineficiencias.
“Es una visita inexcusable”, resume Eduardo Baamonde, presidente de Cajamar, tras la tradicional foto de equipo con la delegación agroalimentaria de la entidad. “No solo para vender la excelencia de nuestros productos, sino para ver qué está haciendo nuestra competencia”.
Optimismo
El ambiente que se respira en Berlín estos días es, según Baamonde, claramente optimista. Un optimismo maduro, sin euforias. “Veo al sector creciendo y no percibo quejas generalizadas sobre precios”, explica. Dentro de su cometido en Fruit Logistica, Cajamar, con ojo clínico, hizo balance de los productos y soluciones presentadas por los productores de otros países y ha sacado una conclusión.
En opinión de Baamonde, el foco del mercado, especialmente el alemán está en la garantía de volumen, pidiendo garantía de volumen y la previsibilidad a medio y largo plazo. “Las grandes cadenas europeas siguen confiando en España como proveedor clave. Nos ven como empresas fiables, capaces de asegurar el abastecimiento”, señala el presidente.
Sin dormirse en los laureles
El producto ya no basta. “Hoy se compra servicio, cumplimiento y seguridad”, señala el presidente de la entidad financiera, y matiza que en eso, España, como primera potencia productora de frutas y hortalizas de la Unión Europea y liderazgo consolidado en las últimas décadas “juega con ventaja”. juega con ventaja. ero Baamonde advierte: “No podemos dormirnos en los laureles. Otros países, incluidos terceros, están creciendo rápido”.
Uno de las reflexiones más claras que lanza Baamonde desde Berlín es que el sector ha cambiado de paradigma. “Ahora se habla más de tecnología que de producto”, afirma. La producción y la calidad se dan por descontadas. La diferencia está en cómo se produce, cómo se gestiona y cómo se sirve al cliente.
La digitalización, la logística avanzada y la tecnología punta ya no son opcionales: son condición sine qua non. “Si no tienes eficiencia, un producto diferenciado y garantía de abastecimiento, el mercado te expulsa”, resume con crudeza. En este sentido, la Estación Experimental Las Palmerillas, que celebró 50 años, cumple un importante rol. “Ha sido uno de los grandes catalizadores de la horticultura almeriense”, destaca Baamonde. Innovación, formación, transferencia de conocimiento y generación de técnicos han sido sus pilares”.