La Voz de Almeria

Vivienda

¿Es una opción real la casa prefabricada? Estos son los precios y mejores zonas para instalarlas en Almería

Una empresa con 14 años de experiencia en la provincia responde: «No es solo una alternativa, es la única».

Una de las últimas casas prefabricadas entregadas por Custom Home.

Una de las últimas casas prefabricadas entregadas por Custom Home.

Miguel Cabrera
Publicado por

Creado:

Actualizado:

Acceder a una vivienda se ha convertido en uno de los mayores problemas sociales de los últimos años. La demanda de hogares crece muy por encima de la oferta, la construcción de obra nueva es insuficiente y los precios siguen presionando al alza, dificultando la emancipación de miles de jóvenes y el acceso a una vivienda digna para buena parte de la población. Y Almería no es ajena a ese escenario

En este contexto, las casas prefabricadas empiezan a abrirse paso como una opción real para quienes buscan una vivienda más asequible y rápida de construir.

En España, el déficit de obra nueva supera las 120.000 viviendas anuales y la vivienda protegida representa menos del diez por ciento de la oferta, muy lejos de las cifras mantenidas hasta 2010, y en la provincia la situación es similar. 

La vivienda nueva apenas alcanza hoy el 18% de las transacciones, cuando durante décadas supuso la mitad del mercado. El contexto se agrava entre los jóvenes: el 46% de quienes tienen entre 25 y 34 años continúa viviendo con sus padres ante la imposibilidad de emanciparse.

A esta falta de oferta se suma un encarecimiento sostenido de los materiales, con subidas superiores al 70% desde 2019; la escasez de mano de obra cualificada —la edad media en obra ronda los 50 años—; la rigidez administrativa para recalificar suelo o conceder licencias; y unas condiciones financieras más restrictivas que hace una década. La combinación de todos estos factores ha provocado que los precios no dejen de tensionarse al alza.

En este escenario, la construcción industrializada se presenta como una alternativa con capacidad real de reducir plazos y costes, según destacan las compañías del sector. En Almería operan varias empresas dedicadas a este tipo de vivienda, entre ellas Custom Home, una firma con sede en Huércal de Almería que nació hace 14 años transformando contenedores marítimos y que, a raíz de la pandemia, migró hacia un sistema modular basado en estructuras de acero y hormigón celular. Hoy, más del 90% de su producción utiliza ese sistema, mientras que los contenedores quedan reservados para ubicaciones donde el acceso o las dimensiones lo justifican.

"La única opción real"

Su propietario, Antonio Sánchez, sostiene que estas viviendas no representan solo una alternativa. «Son la única opción real para paliar el problema de la vivienda; no hay otra», afirma. Según explica, la construcción industrializada permite trabajar en fábrica mientras se prepara el terreno, lo que reduce los tiempos de entrega entre un 30% y un 50%. 

Una grua instala una de las casas construidas por la empresa almeriense.

Una grua instala una de las casas construidas por la empresa almeriense.

En su caso, comercializa plazos aproximados de doce semanas una vez obtenida la licencia. «Hace menos de un mes construimos una vivienda en Retamar: empezamos a descargar el material a las diez de la mañana y a las ocho de la tarde ya estaba instalada», señala. La empresa produce en torno a cuarenta viviendas al año, según el propio Sánchez.

Las diferencias de precio también son significativas. Una vivienda de ladrillo en Almería cuesta, según sus datos, "entre 1.700 y 1.800 euros por metro cuadrado. Una vivienda modular de alta calidad —con estructura metálica, hormigón celular, doble acristalamiento, ventilación mecánica y aislamiento reforzado— se sitúa entre 1.100 y 1.200 euros por metro cuadrado". 

La fabricación en un entorno controlado evita desviaciones presupuestarias por retrasos, climatología o falta de materiales, uno de los principales problemas de la obra tradicional.

En el ámbito medioambiental, la diferencia es incluso mayor. La construcción industrializada reduce hasta un 90% los residuos generados, disminuye de forma notable el consumo de agua y reduce la huella de carbono al minimizar desplazamientos y maquinaria. También permite cimentaciones más económicas gracias al menor peso de los módulos, que ronda entre 400 y 425 kilos por metro cuadrado frente a los aproximadamente 1.600 de una vivienda tradicional.

El precio

Una vivienda modular de unos 70 metros cuadrados, con las especificaciones descritas y terminada en menos de cuatro meses, cuesta alrededor de 90.000 euros, transporte incluido. Conexiones, proyectos y licencias elevan el coste total a entre 100.000 y 120.000 euros, sin incluir el terreno.

 Sánchez compara esa cifra con el mercado actual: «Una vivienda de ladrillo de 70 u 80 metros en la Vega de Acá difícilmente baja de los 300.000 euros. Un dúplex supera los 350.000. Si fuese modular, rondaría los 150.000».

El principal obstáculo sigue siendo el mismo que para cualquier construcción: el precio del suelo. La falta de parcelas urbanas disponibles en Almería capital limita la implantación de estas viviendas. Las zonas más asequibles para instalarlas, según Custom Home, se encuentran en Huércal de Almería, Viator o La Cañada, mientras que otras áreas muy demandadas, como El Toyo, presentan precios sensiblemente más altos.

Aunque la construcción modular avanza, Sánchez cree que el verdadero cambio llegará cuando el sector adopte un sistema comparable al que Henry Ford aplicó hace un siglo en el sector automovilístico. «Si se estandariza y se produce a gran escala, una vivienda modular que hoy cuesta 200.000 euros podría llegar a valer 50.000», afirma. Para ello, considera imprescindible superar los prejuicios y el desconocimiento que todavía existen sobre este tipo de construcción, especialmente en el sur del país, donde la cultura del ladrillo sigue muy arraigada.

Casa de Futurpanel.

Casa de Futurpanel.

Futurpanel

Junto a Custom Home operan en la provincia otras firmas, como Futurpanel, con sede en Garrucha y especializada en viviendas desplegables compactas

Como explica su propietario, José Ramón Rubio, sus modelos, de entre 25 y 74 metros cuadrados, se basan en estructuras de acero galvanizado y panel sándwich aislante, y se comercializan en formatos transportables que se despliegan en su destino final. 

La empresa, creada hace dos años, construye actualmente entre ocho y diez viviendas al año. Recientemente las ha instalado en localidades como la propia Garrucha o Instinción, y actualmente tiene en proyecto otras en La Cañada, entre otras zonas de Almería .

Futurpanel trabaja fundamentalmente con tres modelos: 20 FP, de 36 metros cuadrados y un precio de 24.000 euros; 30FP, de 57 metros y 28.500 euros; y 40FP, de 74 metros y 37.000 euros. Al margen, por supuesto, está el coste del terreno, el proyecto, las acometidas de agua, luz, etc.

Incluyen baño y cocina —salvo el modelo más pequeño— y emplean carpintería de aluminio con rotura de puente térmico y doble acristalamiento. Estas viviendas presentan certificaciones de resistencia al fuego, al viento y a la actividad sísmica, y requieren una cimentación sencilla basada en apoyos puntuales. La empresa ofrece además una amplia gama de acabados interiores y exteriores.

José Ramón Rubio remarca que en el Levante almeriense, lógicamente construir una casa prefabricada en la costa es mucho más cara, aunque en zonas de interior el precio se reduce bastante y sí es también una clara opción frente al ladrillo.

tracking