La luz que viene del cielo: así transforman las claraboyas los hogares en Almería
La arquitectura almeriense redescubre un recurso clásico para ganar claridad, ventilación y eficiencia energética

Cubiertas de dúplex con teja y claraboya que dejan pasar el sol todo el año.
En una provincia que presume de más de 3.000 horas de sol al año, era solo cuestión de tiempo que la luz natural se convirtiera en un recurso arquitectónico clave. Las claraboyas, esas ventanas que se abren al cielo desde el techo, están ganando protagonismo en viviendas, oficinas y locales comerciales de toda Almería. Su auge no es casual: aportan claridad, confort y ahorro energético en un momento en que la eficiencia y la sostenibilidad pesan más que nunca.
Claraboyas Matilla, con años de experiencia en el sector, ha sido testigo y protagonista de esta transformación, llevando la luz natural a espacios que antes dependían exclusivamente de la iluminación artificial.
Luz donde antes no había
Pasillos oscuros, baños sin ventanas, escaleras cerradas o cocinas interiores son algunos de los espacios que más se benefician de este elemento. Las claraboyas permiten que la luz natural llegue a rincones donde antes solo había bombillas. En muchos casos, esa claridad transforma por completo la percepción del espacio.
Una aliada del clima
Las condiciones climáticas de Almería hacen que estas soluciones resulten especialmente eficaces. No solo iluminan, también permiten ventilar. Todos los modelos y medidas pueden abrirse manual o eléctricamente, mejorando la circulación del aire y reduciendo la acumulación de calor, algo muy valorado durante los meses más cálidos.
Diseño y tecnología
Las claraboyas actuales distan mucho de las que se conocían hace décadas. Hoy existen versiones fijas, abatibles, eléctricas y automatizadas con sensores de lluvia o viento y mandos a distancia. Se adaptan a cubiertas planas e inclinadas, tan comunes en las viviendas unifamiliares de la provincia, y combinan funcionalidad con diseño.
Ahorro energético real
En un contexto en el que la factura energética preocupa a hogares y empresas, contar con más luz natural durante el día se traduce en menos consumo de electricidad. Además, la ventilación que ofrecen puede reducir el uso de aires acondicionados y mejorar la eficiencia térmica del edificio.
Más que una moda
Lo que comenzó como una tendencia puntual en proyectos de reforma ahora se consolida como una solución permanente en la arquitectura local. Incorporar claraboyas no solo responde a una necesidad práctica, también refleja un cambio de mentalidad: los almerienses buscan espacios más sostenibles, confortables y conectados con su entorno natural.
Almería mira hacia arriba
En lugar de abrir ventanas hacia la calle, muchos proyectos miran hacia el cielo. Y en una tierra tan luminosa como Almería, esa decisión tiene sentido. Porque a veces, para mejorar un hogar, basta con dejar entrar el sol. Esa es precisamente la filosofía de Claraboyas Matilla: abrir espacios a la luz natural y transformar ambientes desde lo más alto.