Investigadores europeos diseñan en Almería el ‘invernadero perfecto’
Investigadores europeos diseñan en Almería el ‘invernadero perfecto’
Europa se ha empeñado en mejorar sus sistemas productivos agrarios. Para ello nació el proyecto Euphoros, diseñado como una fórmula para la búsqueda de un uso eficiente de inputs en la horticultura protegida. Y por eso eligió Almería como lugar de estudio y experimentación de los nuevos sistemas aplicados a los invernaderos porque ¿en qué otro lugar de Europa se ha desarrollado el trabajo de investigación y aplicación de resultados en el campo?. Para llegar a los objetivos marcados se ha contado con centros de investigación, instituciones públicas y privadas y universidades alemanas, británicas, francesasm italianas y, naturalmente, también españolas, con Almería como timón de esa nave de la investigación. En el caso de Almería tres instituciones han tirado del carro del Euphoros, la Fundación Cajamar (que ayer ejercía de anfitriona en las jornadas de presentación del proyecto), el IFAPA y la asociación Coexphal, que aportaba toda la experiencia de sus laboratorios y de sus técnicos. La doctora Cecilia Stanghellini, procedente del Reino Unido, resumía al inicio de esa jornada la satisfacción de saber que se habían logrado los objetivos y que es posible cultivar más, cultivar mejor, ahorrar en los consumos de agua, de energía, de fertilizantes o de productos fitosanitarios, “sin que ello suponga un aumento de los costes de forma que las mejoras sean económicamente viables. Hoy sabemos que eso es posible y me hace muy feliz”. Previamente habían intervenido en la presentación el presidente de Cajamar, Antonio Pérez Lao, y el presidente del IFAPA, Francisco Javier de las Nieves. Pérez Lao destacó el esfuerzo investigador, que se desarrolla desde el año 2008, en todo aquello susceptible de mejorar los rendimientos de los invernaderos, resaltó la apuesta permanente de Cajamar por la agricultura y enfatizó la importancia de que los resultados de estas investigaciones tengan una aplicación real en la agricultura almeriense y europea. De las Nieves, por su parte, destacó la unión de fuerzas que ha supuesto trabajar junto con Cajamar, Coexphal y el resto de instituciones públicas y privadas involucradas en este proyecto, y dio una importancia definitiva a la divulgación y aplicación de los resultados “porque la investigación cobra sentido si logramos que se produzca la transferencia de resultados y del conocimiento adquirido por los investigadores”. Recordó también que en los últimos años la Junta ha desarrollado más de 450 proyectos de investigación agraria, con 14.000 alumnos en Andalucía y otros 80.000 en acciones derivadas de esas investigaciones. Jan van der Blom, director del laboratorio de Coexphal, destacó el hecho de que con este tipo de trabajos “hemos conseguido resultados excelentes, que además recaen en un sector capaz de asumir con rapidez la incorporación de nuevas técnicas, “como ha demostrado asumiendo el control biológico de forma masiva en poco tiempo”. De la suma de todos esos esfuerzos, de las sinergias de cientos de investigadores, y del apoyo de grandes grupos como Basf, Hortimax o el italiano Perlita, ha nacido un nuevo modelo de explotación protegida, un sistema de futuro que todos llaman el ‘invernadero perfecto’.