Faltan camareros, pero no hay ofertas en el SAE y la hostelería almeriense mira al extranjero
Según Ashal, ya es habitual que las empresas hosteleras de la provincia cuenten con mayoría de empleados de otros países

Cartel de 'Se busca camarero' en un bar con terraza de Almería.
Mientras las empresas de la hostelería almeriense vuelven a clamar por la falta de camareros de cara al próximo verano, los portales del Servicio Andaluz de Empleo (SAE) y del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) apenas muestran ofertas para estos puestos, hasta el punto de que resulta habitual no encontrar ni una sola vacante publicada, como ha podido comprobar este diario en las últimas semanas.
La paradoja se produce, además, en una provincia en la que existen alrededor de 16.500 demandantes de empleo relacionados con la hostelería, según los últimos datos del sector. Desde la patronal recuerdan que entre 3.000 y 4.000 de ellos estarían cobrando prestaciones y podrían incorporarse “de forma inmediata” al mercado laboral. Pese a ello, los empresarios insisten en que no encuentran personal suficiente.
Mientras tanto, en los bares y restaurantes de la provincia empieza a consolidarse una imagen ya habitual en sectores como la agricultura o la construcción: plantillas integradas mayoritariamente por trabajadores extranjeros.
El presidente de la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería de Almería (Ashal), Pedro Sánchez-Fortún, reconoce que la contratación de empleados de otros países se ha convertido en algo cotidiano en el sector, aunque las estadísticas oficiales aún no lo reflejen con claridad.
"Hay poco español en la hostelería"
“En realidad, lo que hay hoy es poco español trabajando en hostelería”, asegura. Como ejemplo, cita su propio negocio: “Tenemos once extranjeros y dos españoles, aunque uno de ellos está de baja. Y eso ya no es raro, sino habitual en muchas empresas hosteleras de Almería”.
El dirigente empresarial reconoce, además, que pese a la elevada cifra de demandantes de empleo, los hosteleros no recurren al SAE como principal vía de contratación. “Pides un camarero y te mandan mucha gente, pero no un profesional que pueda ocupar el puesto que necesitamos”, explica. A esto se añaden los trámites burocráticos, que muchas veces provocan el rechazo de los empleadores por su falta de agilidad.
Según detalla, las empresas terminan recurriendo principalmente a “las redes sociales, el boca a boca y contactos propios” para cubrir vacantes, mientras que las empresas de trabajo temporal tampoco suelen ser una herramienta habitual en el sector.
Esto es así a pesar de que desde la Administración autonómica se está intentando buscar soluciones para acercar la oferta y la demanda de empleo.
De hecho, como ya informó recientemente La Voz de Almería, la Delegación Territorial de Empleo viene animando a las empresas hosteleras a utilizar el SAE para registrar sus ofertas y recibir asesoramiento técnico individualizado. Al mismo tiempo, se trata de que los desempleados actualicen sus perfiles profesionales para adaptarse a las vacantes existentes.
Mesa de trabajo
Dentro de esa estrategia se ha constituido, además, una mesa de trabajo específica para la hostelería provincial en la que participan la propia Delegación de Empleo, el SAE, Ashal, Asempal, sindicatos, asociaciones turísticas y centros formativos especializados. El objetivo es facilitar un mayor acercamiento entre la oferta y la demanda antes de la temporada alta turística.
Sin embargo, la realidad es que, al menos por ahora, estos esfuerzos aún no se traducen en una mayor presencia de ofertas públicas de camareros en los portales oficiales de empleo. “Ahora están intentando poner una persona de enlace entre los hosteleros y el SAE para minimizar esos problemas, pero a día de hoy no recurrimos al SAE para buscar personal”, admite el presidente de Ashal.
El empresario rechaza, además, que la falta de mano de obra se deba exclusivamente a malas condiciones laborales o salarios bajos. Según explica, el convenio provincial establece para un ayudante de camarero un sueldo de unos 1.450 euros mensuales con pagas prorrateadas, dos días de descanso semanales y jornadas de ocho horas. “Pagamos mejor que otros muchos sectores, incluso en algunos casos mejor que personas con carrera universitaria”, sostiene.
Absentismo
Aun así, reconoce que el sector arrastra problemas estructurales, como la escasa formación especializada y el elevado absentismo laboral. “En una empresa pequeña las bajas se notan muchísimo más. Este fin de semana tuve tres bajas en una plantilla de catorce personas. Así es imposible cuadrar turnos”, lamenta.
Respecto a la creciente presencia de trabajadores extranjeros, Sánchez-Fortún considera positiva la regularización de inmigrantes, siempre que se refuerce su formación profesional y el aprendizaje del idioma para facilitar su integración laboral.
La situación de Almería no es aislada. Según el último informe sobre desajuste de talento de Manpower Group, el 75% de las empresas hosteleras españolas reconoce tener dificultades para encontrar trabajadores, en un contexto de fuerte tensión en uno de los sectores económicos más importantes del país.