Invernaderos inundados, pérdida de arena y caminos rurales afectados
Las precipitaciones han coincidido con un periodo de altas cotizaciones en pimiento lamuyo

Invernadero afectado por la tromba de agua
A última hora de la tarde, aún no existía una valoración general de los daños producidos por las lluvias en los invernaderos del Poniente. Las precipitaciones y, sobre todo, las avenidas de agua, han afectado a una amplía zona que va desde la Rambla de Albuñol hasta la carretera que baja a Almerimar. Un sector litoral que presenta una altísima concentración de invernaderos. En cualquier caso, los agricultores que estaban aprovechando las altas cotizaciones de pimiento lamuyo, tan extendido en la zona, han visto frenarse por la lluvia y el estados de los caminos la actividad recolectora, con el consiguiente perjuicio económico.
El municipio de Adra y núcleos como Balanegra, Balerma o San Agustín se han llevado la peor parte. En la mañana de ayer, el presidente de Agrupaadra, José García contaba a este diario que el agua había entrado en algunas de las instalaciones de esta alhóndiga. La situación pudo ser controlada gracias al uso de bombas extractoras sin que la situación haya llegado a mayores: “estamos muy acostumbrados a enfrentarnos a estas situaciones” aclara García, recordando que en esta zona ya se han vivido situaciones parecidas muchas veces.
La oficina de COAG en Adra se ha visto anegada, pese a la altura del escalón de la entrada. Andrés Góngora, secretario provincial de esta organización agraria, comenta que aún es demasiado pronto para establecer una apreciación de los daño. “Hay que esperar un día al menos para que los agricultores afectados se repongan del disgusto y comuniquen con las organizaciones agrarias para contar en qué situación se encuentran”. Con la escasa información que se barajaba en la tarde ayer, Góngora destacaba que algunos muros habían cedido a la lluvia o que algunos invernaderos habían perdido la arena, arrastrada por el agua, lo que supone un grave perjuicio.
Otro efecto igualmente negativo es el de la inundación de cultivos, “sobre todo en los invernaderos cuyas plantas aún tienen raíces pequeñas”, explica el dirigente agrario. Góngora adelantó que COAG va proponer a Agroseguro que se contemple como “consecuencias excepcionales” la pérdida de productividad en las explotaciones inundadas, por las consecuencias del agua en el desarrollo radicular en las primeras fases del ciclo de cultivo. Góngora puso énfasis en las consecuencias de la tromba en la red de caminos rurales y subrayó la necesidad de intervenir en este aspecto. En su opinión, “supone un reto para la nueva consejera resolver este problema.