Conflicto con la Junta por la parcela para Frutilados del Poniente
El Ayuntamiento lo acusa de querer hacer caja con el proyecto

Reunión de la Comisión de Restos Vegetales de El Ejido
El equipo de gobierno en el Ayuntamiento de El Ejido ha denunciado en el seno de la Comisión de Seguimiento de Restos Vegetales celebrada ayer, con la representación de todo el sector agrario, la “falta de voluntad política mostrada por la Junta de Andalucía con el proyecto del ensilado, al tratar de boicotearlo actuando a espaldas del Ayuntamiento y de los empresarios que se han volcado con esta iniciativa, ya que ha aumentado en más de un 3.000% el precio de la parcela donde iría ubicada esta planta de tratamiento”, ha asegurado el alcalde Francisco Góngora.
“La Junta de Andalucía está tratando de torpedear esta importante iniciativa, que se está pilotando desde el Ayuntamiento con la implicación de más de veinte empresas del sector, que ya han desembolsado además capital social, ante la dejación de funciones de la Consejería, a pesar de ser una materia en la que tiene las competencias y no está haciendo nada”, explica el alcalde.
Desde el gobierno municipal aseguran que la Junta “está actuando de muy mala fe en este asunto”, ya que ante la propuesta realizada por el Ayuntamiento para la compra de los terrenos que a su vez el Consistorio pondría a disposición de la sociedad Frutilados del Poniente S.L. para la construcción de la futura planta de tratamiento, “la Consejería está tratando de hacer caja cambiando el uso de ese suelo, ya que a pesar de que en la ficha catastral está registrada como terreno de pasto, pretenden alterar su calificación para poder aplicar criterios de mercado, con lo que su precio se multiplica casi por cuarenta”.
Con ello, entienden desde el Consistorio “que la Junta de Andalucía está faltando al respeto a todo el sector agrícola y a todo el trabajo que se ha venido realizando para darle viabilidad a este proyecto, con el que se está tratando de solucionar el problema de la gestión de los restos mediante su transformación en alimento para ganado”.
La futura planta tendría capacidad para gestionar anualmente más de 65.000 toneladas de fruto que no van a la cadena de alimentación y que, por consiguiente, acaban al final como desecho.