El gigante del transporte es de Almería y vuelve a dar beneficios tras pasarlo mal
Crece tras invertir en Marruecos y recortar 242 puestos de trabajo

Un camión de la empresa J. Carrión.
La compañía almeriense J. Carrión, el mayor operador de transporte por carretera de Andalucía, ha vuelto a la senda de los beneficios en 2025, después de un año precedente de problemas técnicos que le hicieron cerrar en números rojos con unas pérdidas de 10 millones de euros.
La recuperación de J. Carrión se ha sustentado en una reducción de plantilla de 242 empleados, una estrategia en ganar rentabilidad a costa del volumen y en la expansión de negocio en Marruecos.
El saneamiento de las cuentas, por tanto, ha ido acompañado de un ajuste que ha mermado su fuerza de trabajo en un 11% en el plazo de doce meses. Según detalla la memoria anual de la sociedad, la plantilla media ha pasado de 2.235 empleados en 2024 a 1.993 trabajadores al término de 2025, lo que se traduce en un recorte de 242 puestos de trabajo.
Esta reestructuración ha tenido un impacto directo en la cuenta de resultados, permitiendo a la firma reducir sus gastos de personal en casi 5 millones de euros, cayendo desde los 57,2 millones de euros del ejercicio precedente hasta los 52,5 millones actuales.
En paralelo a la reorganización interna, J. Carrión ha modificado su política comercial para priorizar los trayectos de mayor valor añadido. Esta decisión de negocio ha provocado que la cifra global de ingresos haya experimentado un retroceso cercano al 8%, situándose en 264,2 millones de euros frente a los 286,6 millones facturados un año antes.
La pieza clave para sostener el crecimiento de sus operaciones se encuentra en el continente africano, de forma que J. Carrión ha consolidado sus operativas transfronterizas para dar respuesta a la demanda europea sostenida de productos agrícolas.
La empresa administrada por Miguel Carrión ha realizado inversiones en nueva flota de camiones que generarán flujos de caja a partir de este mismo año.
Frente a la escalada energética, la compañía almeriense advierte en sus cuentas de que no absorberá el sobrecoste del diésel contra su propia cuenta de resultados y que lo repercutirá paulatinamente en las tarifas a los clientes. Esta actualización tarifaria no merme de forma relevante su nivel de actividad comercial, blindando de esta forma la viabilidad a medio plazo de su nuevo marco operativo.