De La Celulosa al PITA: un viaje de 25 años
Tecnova sopla velas en un emotivo acto en el Círculo Mercantil

Foto de grupo de los participantes en el acto de Tecnova en el Círculo Mercantil junto a los representantes institucionales, directivos y galardonados.
Soplaba velas la Fundación Tecnova, uno de los motores del PIB de Almería, con 125 empresas de la industria auxiliar de la agricultura adheridas como pegamento; cumplía 25 años de vida desde que Rafael Peral y Alfredo Sánchez decidieron impulsar este clúster tecnológico para el que ficharon como auriga a Miguel López a principios del año 2001. Para celebrar esas bodas de plata, bajo los frescos del salón noble del Círculo Mercantil, Tecnova reunió a un elenco de directivos, empresarios y representantes institucionales que llenaron la sala en pleno centro de una ciudad en obras.
El programa arrancó con una mesa redonda bajo el lema ‘colaborar para competir mejor’, moderada por el presidente fundador Miguel López, presidente honorífico. Participaron en el panel referentes del sector como José Luis Molina (CEO de Hispatec), Luis Miguel Peregrín (Presidente de Ritec), Ricardo García (Director Comercial de Rijk Zwaan Iberia), Rafael Peral (Caja Rural del Sur) y la europarlamentaria Carmen Crespo. La sesión ha generado una conversación estratégica entre empresarios y técnicos sobre el impacto real de la colaboración empresarial en la competitividad del territorio.
Expresó Miguel López que la clave de Tecnova durante un cuarto de siglo ha sido el retorno de las aportaciones que han realizado las empresas en proyectos y el apoyo de instituciones como la Junta de Andalucía. “Este acto no queremos que sea solo un homenaje o un ejercicio de memoria para recrearnos, sino una conversación útil sobre nuestro papel en la provincia”.
Ricardo García matizó en el foro que “colaborar no es renunciar a la autonomía empresarial, es bueno compartir recursos, riesgos, visión y aprendizaje”.
José Luis Molina, por su parte, terció que “de la hibridación surge el vigor”. Carmen Crespo indicó que “unirse no es sumar NIF, sino colaborar en inversiones y en alianzas empresariales”.
Peregrín, un pionero en sistemas de riegos hidropónicos, señaló que “empecé hace 40 años en una empresa y he aprendido que muchos granos de arroz juntos pueden hacer una buena paella. He aprendido mucho de los agricultores de Almería, aunque hay que ponerse las pilas y renovar más del 70% de las estructuras de invernadero si queremos afrontar la competencia y tener en cuenta retos como los de pasar de producir 20 a 40 kilos por metro cuadrado”.
López insistió en que “lo importante es una innovación sostenida, no innovar una sola vez y echarse a dormir y nosotros lo hacemos como rama de ese tronco común que es la agricultura almeriense”. Se habló también en el foro de la importación para el sector del sentido de pertenencia, de una reputación colectiva y de una marca territorial potente gracia a la unión de empresas.
El turno de intervenciones institucionales lo inició el consejero de Agricultura, Ramón Fernández-Pacheco, quien felicitó a la Fundación por su trayectoria como “centro tecnológico de referencia internacional” y ejemplo de colaboración público-privada. Fernández-Pacheco ha destacado “la firme apuesta” de Andalucía por una agricultura “moderna, innovadora y competitiva, basada en la tecnificación y la digitalización”. En este sentido, ha puesto en valor dos nuevas convocatorias de ayudas de la Junta con 88 millones de euros para mejorar la comercialización y transformación, y 18 millones para los Grupos Operativos de Innovación, en los que Tecnova participa de manera “muy activa”.
El vicepresidente de la Diputación, Ángel Escobar, ha puesto en valor la importancia de la industria auxiliar para haber logrado el “milagro almeriense” en cifras de exportación, producción y ventas. “El verdadero arquitecto de esta revolución es nuestra Industria Auxiliar Agraria”, ha afirmado Escobar.
“Gracias a vuestro talento y precisión, habéis logrado que nuestra provincia trascienda su papel de ‘huerta de Europa’ para convertirse en el auténtico ‘Silicon Valley’ de la tecnología agrícola”, señaló el vicepresidente, añadiendo que “detrás de cada cultivo hay mucha ciencia, desde el control biológico hasta la digitalización, demostrando que nuestras empresas no solo fabrican insumos, sino que exportan conocimiento al mundo”.
Asimismo, aseguró que “en este 25 aniversario, queremos reafirmar que la Diputación es y seguirá siendo una aliada firme del campo almeriense”, destacando que Tecnova ha sido “el faro de la I+D+i”.
La debutante concejala del Ayuntamiento de Almería, Ana Trigueros, subrayó el papel decisivo de la entidad “para que Almería haya seguido creciendo y consolidando su posición de referencia global”. Trigueros añadió que “desde el Ayuntamiento vamos a seguir facilitando un ecosistema propicio para la innovación, promoviendo marcos de colaboración institucional y trabajando para favorecer una colaboración público-privada que fomente la proyección de Almería como un territorio inteligente y sostenible”.
Cuatro presidentes
Tecnova, que ha estado presidida por cuatro profesionales -Miguel López, Emilio Martínez, Angel Barranco y el actual José Luis Estrella- quiso tener un gesto de reconocimiento con algunos de los representantes empresariales que han formado parte como patronos fundadores de la institución. Por ello, como clausura del acto y antes de soplar las velas de una magdalena, recibieron distinción, entre otros, Antonio Alonso (AMB), Francisco Torres Carmona (Agrobío), José Luis López Molina (Hispatec, antes Datasys), Angel Barranco (IDM), José Félix López (Ingeniería y Centro de Cálculo), Juan García Cazorla (Onduspan), Francisco López Ramón, como primer directivo de Rijk Zwaan en Almería, Alfredo Sánchez, Rafael Peral y Carmen Galera.
La mañana del 9 de enero de 2001
Lo recordó la velezana Carmen Galera, gerente casi perpetua como las nieves del Veleta: Tecnova vino al mundo un 9 de enero de 2001 en una pequeña oficina del polígono La Celulosa. Ese día, los periódicos de Almería amanecían con las declaraciones de Rafael Hernando diciendo que el ministro Cascos le aseguró en una comida que Almería tendría AVE en 2007 (sic); y con la foto de futbolistas de lujo como Zidane, Kluivert, Beckham y Raúl rodando un spot publicitario para Adidas en el humilde campo de El Alquián, simulando un poblado africano. Todo eso ocurría en Almería cuando Tecnova vino al mundo con más dudas que certezas, con más líquidas interrogaciones que severas afirmaciones. “Al principio nos miraron con recelo”, recordó Galera, quien lloraba como la magdalena azul del cumpleaños preguntándose que qué hacía ella ahí con Miguel López, abandonando la dirección de un proyecto Próder en su tierra natal. “Conseguimos unir a empresas competidoras y ese ha sido nuestro gran aporte”, indicó emocionada desde el atril.
Fueron 14 empresas valientes las que fundaron este centro tecnológico, santo y seña de Almería y el mejor adjetivo de ese sustantivo que es agro puro bajo el plástico del invernadero. “Las personas son las que crean las cosas”, recitó el presidente honorífico, como si estuviera leyendo a Saint Exupery. Y enfatizó el papel clave de Alfredo Sánchez y de Rafael Peral en el antiguo IFA y de Justo Martínez de AMB en el nacimiento de Tecnova como espacio tecnológico, como una unión entre iguales. “Me buscaron en un stand en Expoagro para que fuera el presidente y no supe decir que no”, reveló López, que aún no había alcanzado entonces la cuarentena.Y fueron adelante como Fuenteovejuna, intentando unir conocimiento, no fuerza. “Nos tiramos a la calle buscando empresas para la causa, Carmen me preguntaba que de qué iba a ir Tecnova y yo le respondía que de lo que nosotros quisiéramos, como así ha sido”.
De esas 14 empresas iniciáticas, Tecnova ha pasado a arropar a 125 firmar de la industria auxiliar de la agricultura con proyectos en el exterior, con investigación, como un centro de conocimiento e invernaderos propios. Tiene ahora su cuartel general en un edificio ubicado en el PITA y avizora un futuro en el que tiene presente la mejora en comercialización de investigación propia; que Tecnova no sea solo una acumulación de proyectos, como indicó Rafael Peral, uno de sus inspiradores, uno de los que creyeron antes que nadie que este pequeño centro de conocimiento era posible en una provincia consolidada como líder agro.