Un fondo de inversión compra la empresa almeriense que quiso ser líder europeo
DVC Partners se queda con la mayoría del capital, el Santander se va y el fundador conserva participación

Instalaciones de Kimitec en Vícar.
El fondo de inversión DVC Partners ha llegado a un acuerdo para comprar Kimitec, la empresa ubicada en el Cerro de Los Lobos de Vícar, que aspiraba a convertirse en el mayor centro de biotecnología de Europa. El pacto ya está sellado, según informa El Economista, a la espera de que el juzgado correspondiente lo homologue.
El plan pasa por la toma de una amplia mayoría por parte de DVC con una inyección de 10 millones de euros para estabilizar la situación patrimonial de la compañía almeriense. El fondo había comprado durante este años la deuda de las entidades acreedoras de Kimitec a descuento, entre ellas la del Banco Santander que adquirió en 2022 el 5% de Kimitec.
El director general, Félix García, fundador del proyecto, mantendrá una participación minoritaria y seguirá dentro del Consejo de Administración.
Kimitec ahora aleja la posibilidad de la insolvencia tras haber solicitado hace meses su entrada en preconcurso para blindarse de posibles ejecuciones y posteriormente haber solicitado una prórroga de tres meses para alcanzar un acuerdo.
Antes, en octubre de 2024, llevó a cabo los primeros ajustes con un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) para adecuar su estructura en España. El grupo, que hasta entonces empleaba a 200 trabajadores, quiso destacar que este recorte no iba a tener impacto en los colaboradores de sus operaciones internacionales.
Kimitec constituyó hace un año la Mesa de Negociación con los sindicatos dando paso al periodo de consultas para un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que podría llegar a afectar a más de un centenar de trabajadores. Este expediente afectaría a trabajos de Agroindustrial Kimitec y a Kimitec Biogroup.
Con una plantilla de 279 trabajadores, las sociedades del grupo pretendían optimizar su estructura en España, en el marco de un plan de viabilidad diseñado para preservar la rentabilidad sin comprometer la calidad del servicio ni sus operaciones nacionales internacionales.
Según la empresa, el despido colectivo que se plantea tiene su sustento fundamental en la concurrencia de causas económicas productivas y organizativas. La deuda vencida con los proveedores es de 11 millones de euros y con administraciones de un millón de euros, con una deuda financiera, según fuentes sindicales de 140 millones de euros.