A las fiestas rojiblancas en casa les falta una gran alegría foránea
Diamanka llega al equipo

Ya toca ganar fuera.
No ha sido una vez, sino varias en las que hemos denunciado la falta de protagonismo de los fichajes estivales.
Trujillo si ha contado para Soriano, pero no está a su mejor nivel, lógico en cierto modo tras la grave lesión que sufrió la temporada pasada y su falta de actividad.
Corona se lesionó cuando parecía aportar cosas al equipo. Sólo Fidel y Nano han venido teniendo continuidad y protagonismo. Los otros cuatro desparecidos o casi.
El viernes apareció otro de los nuevos, Diamanka, y lo hizo con empaque, autoridad, temple y mando en plaza. Es una buena noticia y abre las puertas de par en par a la posibilidad de que los que ahora mismo están olvidados, Quintanilla, Isidoro y Juanjo, puedan sorprender tan agradablemente como el senegalés para aprobar la gestión de los responsables de fichajes, pero ésto es por ahora, pura ficción. No es fantasía que últimamente cada cita del equipo con su hinchada es una fiesta con goles, buen fútbol y, lo más importante, triunfos.
Precisamente esos felices números de los rojiblancos en casa les han permitido sacar la cabeza del descenso y superar en cuatro puntos a los sumados en esta misma jornada en la campaña anterior. Del buen partido de los rojiblancos nos preocupa la falta de efectividad de cara a la meta contraria, ya que necesitó ocho buenas ocasiones para hacer dos grandes goles. El comentario de los aficionados al término del partido reflejaba alegría y satisfacción por el espectáculo presenciado, pero también preocupación porque ni se explican ni nos explicamos porque los de Soriano cambian tan radicalmente cuando salen fuera. La realidad incuestionable es que el
Almería encuentra seguro en casa e inseguro fuera.
Pensamos que no es el momento de sacar pecho ni de lanzar las campanas al vuelo esta temporada porque el camino a recorrer para completar la primera etapa de los cincuenta puntos es duro, empinado y complicado.
La aparición de una pareja con peso en la sala de máquinas, Diamanka-José Ángel, la calidad de los más adelantados, con la novedad positiva de dar a Fidel libertad de movimientos, y la seguridad que ha dado al sistema defensivo la presencia de Joaquín junto a Jorge Morcillo, acercan al equipo al objetivo.