Torronteras y César salen por la Puerta Grande
Almería se rinde al espectáculo del Freestyle con los mejores especialistas del motor

Los pilotos saliendo al ruedo.
Cada año son más los que se apuntan a la gran fiesta del Freestyle. Esta vez el reparto de especialistas estaba compuesto por cuatro pilotos sobre dos ruedas y los Marcos César, padre e hijo que sobre cuatro ruedas hicieron una verdadera película con su actuación.
El público infantil tuvo su apartado y los mayores vivieron más de dos horas de tensión asistiendo a los saltos de unos pilotos que se entregaron desde el primero de los saltos a la cerrada ovación de unos apasionados del motor que llegaron al coso de la Avenida de Vilchez desde todos los lugares de España para verlos en acción.
Pilotos voladores
Sin esas temidas normas de competición del Freestyle que hacen repetir hasta la saciedad los saltos, los pilotos entraron liberados al ruedo de Almería dispuestos a darlo todo. La estrella, Torronteras, mandó a sus escuderos Edu García y Jorge Bravo a calentar a un público que asistía al estreno en nuestra ciudad del piloto francés, Benjamín Bech. Los tres pusieron muy alto el listón hasta que entró en la plaza un Edgar Torronteras vestido de negro para poner al público en acción.
Bastaron dos saltos del ‘Extraterrestre’ para levantar de sus asientos a unos aficionados entregados al espectáculo de las dos ruedas. No cedió en su actuación el piloto que se fue a la grada para pedir más calor a los aficionados antes de deleitarles con nuevos saltos tocando el cielo de Almería ante el asombro de los más pequeños. Los que lo conocen saben bien que no dejó nada de su repertorio y lo bordó para abrir la Puerta Grande de la Plaza de Toros.
Los Marcos César
Cuando el público estaba caliente con el espectáculo lanzado entraron en la pista los Marcos César, padre e hijo, para romper la barrera del más difícil todavía. Primero el gran especialista de cine y televisión sobre dos ruedas y luego su hijo que lleva en los genes toda la aventura de papá.
No era fácil superar todo lo visto pero Marcos hizo que la cara de asombro llegara a los aficionados con aparcamientos imposible, circulando sobre dos ruedas y unos saltos que en un ruedo son más complicados de hacer.
Otra, otra, otra...
Nadie se quería marchar tras más de dos horas de espectáculo y desde la grada pedían un plus a los pilotos. El primero en dar el paso fue Edgar Torronteras ante unos aficionados puestos en pié. Luego sus compañeros para cerrar el gran promotor de espectáculo, Marcos César.
No faltaron las fotos de rigor con unos aficionados que les esperan el próximo año.