El Almería convierte un funeral en una fiesta
En 4 minutos tiraron por tierra una buena primera parte en Huesca

Máxima tensión al final.
Solo el Almería puede hacer cosas así; meter a tu rival en el partido, a su afición, y tocar con la punta de los dedos el descenso a Segunda B. Sí, porque la palabra que nadie quiere leer o escuchar empieza a notarse. En este mundo no puedes hacer una aceptable primera parte, noquear a tu rival, apagar a un campo entero, y salir de vestuarios como si todo el trabajo estuviese hecho. ¡No!
¿Qué pasó?
Quique González mandó a la red un buen centro de Kalu Uche y El Alcoraz veía que el lobo se acercaba, como en Ponferrada, ese Almería intenso, que encontraba los espacios y no dejaba respirar al rival. Eran los momentos donde la expresión “Sí se puede” venía como anillo al dedo para describir cómo se defendían en el campo los de Pipo Goro. Incluso Quique pudo hacer el segundo tras errar en un mano a mano con Leo Franco. Tres pitidos del árbitro para señalar el descanso y nunca se supo más del Almería. Como un cortocircuito. Ni se acercó por las inmediaciones del meta oscense en 45 minutos.
Estos partidos, donde te estás jugando la permanencia, un buen contrato para el año que viene y sacar una sonrisa a miles de almerienses que cada siete días conviven con el miedo de viajar por los campos de Segunda B el próximo curso, ¡se tienen que ganar!. Y se había puesto la primera piedra para construir un camino hacia la salvación, hacia la gloria, pero si el material no es bueno...
Es difícil hacer un análisis frío cuando un Huesca hundido, con El Alcoraz apagado, resucitó gracias al propio Almería. Porque en cuatro minutos, a buen seguro sin quererlo ni esperarlo, dio dos pasos para atrás en la Liga. Tyronne remató solo en el segundo palo un centro de Machís y cuatro más tarde era Alexander González el que daba la vuelta al resultado. No hubo más encuentro. Ahí se terminó de hundir el conjunto rojiblanco.
No hay más
Alfonso García viajó con el equipo y se tuvo que morder la lengua en el Carrusel Deportivo, ya que no hay palabras que puedan explicar lo que está pasando con el Almería. No hay explicación a las dos caras que se muestran en un mismo choque, a que tú seas el que pierda los partidos, porque últimamente un rival con muy poco te acaba metiendo dos goles. La solución ya no está en las primas por victoria, sino en el amor propio de la plantilla. Tendrán que hacer nueve de doce para permanecer en la categoría. El fútbol te ahoga, pero siempre te da la mano para salir. Depende de ti que seas capaz de respirar. Un gran milagro hace falta para que Almería no pierda su plaza en la LFP.