No bastó con mover bien el banquillo
El Almería ganó en ataque con los cambios, pero especialmente con Barbosa

Rafita
Reaccionó pronto y bien el banquillo del Almería cuando su equipo recibió un directo a la mandíbula con el gol de rebote marcado por Cristian Herrera, buscando dotar a su equipo de un mayor potencial ofensivo.
Barbosa y Soriano entraron cinco minutos después del 1-0. El primero por un Suso muy poco participativo y con tarjeta y el segundo por Marcos Tébar. El equipo volvió a su esquema habitual de los partidos de casa con un doble pivote. Tardaron muy poco ambos futbolistas en encender las alarmas del Martínez Valero, ya que sólo llevaban dos minutos sobre el terreno de juego cuando el maño gozó de la mejor ocasión del partido para batir a Toño. Disparo de Barbosa dentro del área que, tras tocar que se convierte en un medido pase a Soriano que sólo tenía que empujar al fondo de la red a puerta vacía, pero el maño dejó pasar el balón por considerar que estaba fuera de juego y cuando se dio cuenta de que Albácar lo habilitaba se llevó las mano a la cabeza lamentando haber dejado escapar tan diáfana ocasión de haber devuelto las tablas al marcador.
En la media hora escasa de participación de Barbosa, el jugador portugués se convirtió en el mejor y casi único argumento ofensivo del equipo. En el último cuarto entró Óscar Días, por un Aleix Vidal estuvo muy lejos de ofrecer su mejor actuación, alternando su posición con Jonathan en el eje y en el costado derecho del ataque.