Al Almería se le indigesta el descanso
El equipo rojiblanco bajó la guardia quince minutos y el Elche aprovechó para ganar el partido

Aleix Vidal
Los caminos de los entrenadores suelen ser inescrutables y Fran Escribá está dispuesto a que los suyos lo sea. Cuando el entorno franjiverde clamaba por la sustitución de Toño por Manu Herrera, el técnico alicantino mantuvo al primero en la portería, y acertó.
Porque el meta fichado esta temporada del Granada sacó un pie prodigioso con el que desvió un gran disparo de Verza desde la frontal que hubiera puesto a los rojiblancos por delante y, probablemente, cambiado el signo del encuentro. Como el tiro de Verza no entró ni tampoco el conjunto almeriense acertó a batir la meta local en una melé con varios disparos y rebotes cuando el partido estaba en su recta final, el gol de feria de Cristian Herrera dejó tres puntos de oro en el Martínez Valero y a los almerienses otra vez al borde del precipicio.
Este tanto de rebote fue suficiente para desequilibrar un encuentro igualado entre dos equipos con muy poca pólvora en su arsenal.
La sentencia No hubo sorpresas en el once rojiblanco, con los dos laterales titulares fuera por lesión, debutó Mané y Marcos Tébar fue el tercer medio centro. El sistema le funcionó a la perfección al Almería, ya que Marcos Tébar consiguió atar muy corto a Coro, la fuente con más caudal que nutre el río atacante del equipo de Escribá, y eso hizo que no ocurrieran demasiadas cosas en el primer periodo, lo que iba bien para los intereses de los almerienses.
Pero al filo del descanso llegó la ocasión antes mencionada salvada por Toño con el pie, el Almería se confío y terminó pidiendo la hora de irse al vestuario. Tras el intermedio sucedieron cosas, el Almería bajó la guardia, Manu del Moral desequilibró y un disparo desde la frontal tras un mal despeje de defensa y portero acabó con Herrera desviando desde suelo para dejar fuera de combate al equipo rojiblanco de Francisco.