El Almería da otro paso adelante en el dominio del área propia
El Almería da otro paso adelante en el dominio del área propia
La victoria frente al Valladolid ha sido el balón de oxígeno que el Almería necesitaba para salir de UVI (Unidad de Vigilancia Intensiva) en la que estaba internado el equipo desde que sufrió un paro cardiorrespiratorio diez días antes, provocado por la derrota ante el Rayo. El enfermo no está curado y por eso tendrá que seguir hospitalizado, pero ahora ha pasado a planta y las opciones de curación (permanencia) se han visto incrementadas con las medicinas que el equipo ha sabido administrarse en sus dos últimos compromisos ligueros. El peligro en estos momentos puede estar en querer pasar del negro al blanco de forma precipitada y caer en un estado de optimismo donde antes reinaba el pesimismo. Hay que tener los pies en el suelo para no olvidar que el Almería está obligado a luchar hasta el último aliento liguero por no perder el estatus en el que se encuentra, pero no en mayor medida que lo tendrán que hacer otros diez equipos de su nivel. Y en este sentido el club rojiblanco hará bien en fijarse en algunos de sus compañeros de viaje que, como Rayo u Osasuna, han querido vender la piel del oso antes de cazarla. Porque nadie me va a vender, ni incluso los comerciales de dentro del club, que el plantel rojiblanco no tiene el nivel suficiente como para pelear en igualdad de condiciones con los equipos de ‘su Liga’; lo demostró en las cinco primeras jornadas y lo ha vuelto a poner de manifiesto en las dos últimas.
El valor añadido que ha llevado a la escuadra almeriense a conseguir sus dos primeras victorias ligueras es que en estos dos últimos compromisos el equipo sólo ha recibido un gol, y de penalti. Las ‘defensas’ del enfermo rojiblanco han mejorado considerablemente hasta el punto de estar en su momento más alto de toda la temporada. Desde el comienzo del curso el Almería ha padecido una enfermedad crónica: No ha sido capaz de dominar el juego en su propia área. En los 2 últimos partidos el equipo ha dado un paso adelante en esta faceta de juego y está a un paso de conseguir el dominio necesario de su parcela defensiva para aumentar la competencia del equipo. En esta mejora tres hombres están siendo decisivos: Torsiglieri, un central de Champions; Azeez, una realidad de 20 años y Dubarbier, un lateral-extremo en alza.