El coreano Kiu afronta el año de su explosión
El coreano Kiu afronta el año de su explosión
Un coreano llegado del frío. Aterrizó en España junto a su inseparable Kin en la fría Palencia cuando solo tenían 14 años. Los dos comenzaron a defender la camiseta morada hasta que el Almería se fijó en ellos y no lo dudaron: “vinimos al sur para triunfar”.
Ya se maneja bien con el idioma y asegura que “me he adaptado fenomenal al equipo, hasta he jugado cedido en La Cañada y ahora llego a un filial de nivel”. Su compañero, el inseparable Kin “jugará en el División de Honor y espero que pronto nos acompañe”. Lo de jugar en Segunda División B no es nuevo. Kiu, lo hizo con Francisco pero “quiero que este sea mi año y pueda explotar como futbolista. He venido a España para hacer carrera y crecer como profesional de este deporte”.
En su salsa Lo peor ya ha pasado, el cambio fue brusco pero si le escuchas hablar tiene acento almeriense. Aquí lleva cuatro años y “espero que tanto mis compañeros como yo logremos una buena temporada y saltemos al primer equipo con Francisco”. No se corta cuando se viste de corto y pararle es complicado. Kiu es fácil de pronunciar y todos le piden la pelota que sabe llevarla pegada al pie.
No se fija en nadie y aprende de todos. El fútbol sigue creciendo en Corea pero a Kim Young Gyu, futbolísticamente Kiu, “lo que pretendo es triunfar en el Almería y con Juan Carlos Cintas”.