Un triunfo desde la eficacia
Un triunfo desde la eficacia
Una vez más el Almería ha impuesto en el partido su mayor pegada. Su juego no fue mejor que el del Girona, su dominio no fue abrumador, hizo sufrir a la defensa rival en la misma medida que los delanteros catalanes hicieron trabajar a destajo a los defensores rojiblancos, pero resulta incontestable que el número de oportunidades con claras opciones de transformarse en gol abundaron más a favor de los almerienses que de los visitantes.
A pesar de que el Almería dio la impresión de salir del vestuario con ventaja en el marcador ya que el gol de Charles se producía en la primera acción de ataque del partido, el Girona no varió su guión tratando de imponer su ley en la medular. Y lo cierto es que lo consiguió en muchas fases del partido en las que los centrocampistas almerienses eran desbordados por el trabajo de Marcos Tébar y Bordás y por las acciones de Felipe Sanchón, colocado estratégicamente donde más sufre el Almería en defensa, con libertad de movimientos buscando la espalda de Verza para encarar a los centrales. De este modo llegó el empate con un cabezazo impecable de Acuña. El gol visitante y un fallo del goleador gerundense a puerta vacía fue el balance ofensivo de los de Rubí en el primer periodo. El Almería dispuso de cuatro por medio de Christian, Charles (2) y Corona que envió su disparo al larguero.
En el segundo periodo otras cuatro opciones claras de gol para los locales en un centro de Christian, una falta de Iago un disparo desviado de Charles en asistencia de Mejía y un tiro de Rubén Suárez con el tiempo ya cumplido. Ante en el penúltimo suspiro el ‘killer’ rojiblanco había sentenciado el choque con su segundo tanto. Un encuentro en el que el Almería volvió a imponer su pegada resuelto en el amanecer y en el ocaso del mismo. Los cambios beneficiaron el juego del equipo. Jonathan sirvió el segundo gol, Mejía aportó consistencia con destellos de gran calidad y la aparición de Rubén Suárez rompió los esquemas del técnico visitante encaminados a anular a Soriano. El asturiano pudo hacer el tercero.