'Mama Game', la inspiradora historia del primer equipo veterano de baloncesto femenino
Ejemplo de perseverancia para las futuras generaciones, demuestran que el deporte no tiene edad ni género

El equipo senior femenino de El Toyo Basket en la grada, esperando para empezar un partido.
Una almeriense llega a su casa después de un arduo día de trabajo. Prepara a sus hijos, los deja cenados y preparados para dormir. Poco después sale por la puerta, cargada con el macuto, calzada con sus zapatillas de baloncesto y con la determinación de una mujer a la que la edad, el cansancio y las responsabilidades no pueden frenar.
Como esta, una veintena de mujeres -la mayoría entre 40 y 50 años- entrenan todas las semanas en las instalaciones deportivas de El Toyo Basket. Se trata del que en un principio se llamó 'Mama Game', el primer equipo veterano de baloncesto femenino de toda la provincia de Almería y un referente en el deporte almeriense.
Un proyecto que despegó fuerte
Hace más de ocho años que la madre de uno de los niños que practican el deporte en El Toyo Basket se acercó a un entrenador para proponerle formar un equipo para mujeres adultas. Había jugado de pequeña, le entusiasmaba el baloncesto y le daba pena haberlo abandonado al crecer. La respuesta de Isaac Francés, entrenador en el club, fue clara: si había suficientes madres interesadas, el equipo podía volverse una realidad. Y así fue.

Grito del equipo antes de empezar un partido.
"Duplicaron o triplicaron el número mínimo que les dije. Empezamos el equipo con una veintena de jugadoras, casi todas madres de niños del club, aunque también había señoras del barrio y amigas que quisieron formar parte de la iniciativa", recuerda Francés.
Adoptaron el nombre de 'Mama Game' y el apodo de 'Toyomamis' porque no estaba clara la forma en la que debían llamarse: "No eran simplemente veteranas, porque con ese calificativo se entiende que son personas que han jugado toda la vida y no era ese el caso. Era un grupo que quería practicar el baloncesto. Algunas no habían jugado nunca y otras llevaban décadas sin hacerlo y querían retomarlo", explica el entrenador.
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Un ejemplo femenino en el baloncesto
Si hay un equipo que entrena con ganas e ilusión en el club ese es el sénior femenino: "Es un grupo muy entusiasta, son las tías que juegan con más motivación. Al final cuando eres pequeño te apuntan tus padres, pero ellas vienen porque quieren. Son un equipazo", asegura Isaac.
Esa ansia por mejorar y convertirse en un equipo real la explica con precisión su actual capitana, Elena Arribas. En su caso, la motivación es doble. Por un lado, quiere ser ejemplo para sus dos hijas: "Ambas juegan desde que tenían 5 o 6 años. Yo veía que cuando las chicas crecían y pasaban la adolescencia solían abandonar el baloncesto. No sé por qué, en los chicos no pasa. Por eso yo quería demostrarles que esto no tiene por qué acabar al hacerse mayores. Quería que mis hijas vieran que, si quieren, tienen un futuro en el club", afirma con rotundidad Arribas.
"Quería demostrarles a mis hijas que el baloncesto no tiene por qué acabar al crecer"
Su otra motivación es hacer deporte y, sobre todo, divertirse: "Hacía muchos años que no me ejercitaba. Había probado el gimnasio, pero el deporte en solitario me aburría. Con el baloncesto es diferente, siempre acabas riendo", asegura. La capitana recuerda que al principio el Mama Game era menos serio: "Bajabas, hablabas con las madres sobre los hijos e hijas y te despejabas. Ahora jugamos partidos y se ha vuelto algo más profesional".
Las mujeres de El Toyo se han convertido en ejemplo no solo para las más jóvenes, sino también para el resto de mujeres de su edad. Y es que, en contra de todo pronóstico, las jugadoras sacan tiempo de donde no lo tienen en un ejemplo de conciliación familiar, laboral y deportiva: "Compaginamos nuestra vida con un entrenamiento nocturno. Este año jugamos de 21.00 a 22.00 horas, pero ha habido algunos que íbamos de 22.00 a 23.00", recuerda Elena.
Según cuenta la capitana, cada una acude al entrenamiento cuando puede. Todo se explica por la diversidad del equipo: "Hay alguna que otra enfermera que a veces tiene un turno que no le permite acudir. También tenemos a dos chicas veinteañeras, las más jóvenes de todas, que tienen otro tipo de compromisos".
De una pequeña idea a una liga federada

Primer partido amistoso del sénior femenino de El Toyo Basket contra Tabernas el 28 de noviembre de 2016.
Las mujeres de El Toyo Basket no solo practican en sus ratos libres, sino que han logrado imponerse en partidos municipales y han demostrado su valía en competiciones regionales. Pioneras como el primer equipo sénior femenino de la provincia, potenciaron la creación de otros equipos de madres en el CB Unión de Pueblos del Levante Almeriense (UPLA) -segundo en orden cronológico-, en Tabernas y en La Mojonera. "Este año incluso hemos conseguido que exista una liga veterana federada, estamos muy orgullosos", confirma Francés, quien también señala que, incluso, tienen a Balcón de Níjar como patrocinador.
Si bien todos los momentos han sido memorables, Elena -que ha permanecido en el equipo desde sus inicios- recuerda dos con especial emoción: "El primer partido que ganamos contra Tabernas en una liga municipal, porque ganamos en el último minuto con una canasta bastante increíble. También me parece precioso que hayamos conseguido crear una liga Mama Game con al menos nueve equipos", destaca.
Las almerienses tienen claro que el futuro del proyecto radica en seguir incorporando nuevas jugadoras: "Nos gustaría que se unieran más mujeres y que sigamos jugando para mantener el equipo vivo. Que no se pierda este legado", señala. Ejemplo de perseverancia y pasión por el deporte, el grupo de madres de El Toyo Basket es más que un equipo: son ejemplo de que una pequeña idea se puede transformar en un éxito rotundo y ser ejemplo así para las generaciones venideras.