Francisco vuelve a casa
Peor rival en el peor momento de la Liga

Francisco tras la derrota con el Valladolid.
El domingo nada será igual para la afición del Almería. Viene el UCAM de Murcia que tiene en su banquillo al entrenador más querido por nuestra afición: Francisco. El peor rival en el peor momento.
Ni el mismísimo Unai Emery ha sido tan querido por la grada en esta tierra pese a su sonado ascenso a Primera y posterior permanencia en la categoría.
Lo que todos vivimos con Francisco fue un sueño hecho realidad. El de aquel entrenador más joven de la Primera División que fue capaz de salvar una categoría y 20 millones para su club.
Con Francisco en el banquillo sufrimos mucho pero disfrutamos más. Con este niño tan querido desde sus tiempos de futbolista el equipo tuvo carácter y alma para suplir otras carencias.
Alfonso García puso en sus manos el Almería y le respondió con entereza y valentía. Eso para la afición ya era tener a Francisco en su corazón.
Su salida del Almería y ese café pendiente con Alfonso García es uno de los misterios de nuestro fútbol, pero como todos los misterios están para descifrarlos con el paso de los años.
Este domingo juega el UCAM de rival y Francisco en su banquillo. El equipo que mejor nos conoce y que nos despachaba con 4 goles en La Condomina. Menudo peligro.
Yo quiero que Francisco viva muchas temporadas en el UCAM. Quiero que salve al equipo del descenso y complete la obra de Salmerón en el banquillo universitario.
Sabe Francisco que le deseo lo mejor como también sabe que voy con el Almería como irán aquellos que tanto le quieren desde la grada. Solo será un día, que digo un día, un partido. Luego que salve al UCAM y se salve el Almería. Lo tengo claro.
Se me hace difícil decirlo pero es así. Francisco, el entrenador más querido por la afición del Almería, viene como rival y en fútbol al rival lo tienes que vencer. No valen los sentimientos.
Francisco es muy grande y solo los resultados (que son los que mandan) le apartaron del Almería.
Francisco vuelve a Almería. El peor rival en el peor momento.