La Voz de Almeria

Tal como éramos

El Almería y sus grandes fracasos

Atlético, Agrupación y Polideportivo Almería acabaron desapareciendo

El 21 de julio de 1983 los aficionados al fútbol festejaron el nacimiento de un nuevo club, el P. Almería.

El 21 de julio de 1983 los aficionados al fútbol festejaron el nacimiento de un nuevo club, el P. Almería.La Voz

Eduardo de Vicente
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Después de cada fracaso quedaba un vacío difícil de llenar. La desaparición del Atlético Almería, que alcanzó la Segunda División en los años 50, fue un golpe muy duro que retiró a muchos aficionados del fútbol. Hubo que esperar más de diez años para que la ilusión volviera a brotar y la ciudad se volcara con otro proyecto nuevo. El nacimiento de la A.D. Almería en 1971 vino a cubrir ese enorme hueco que dejó el Atlético Almería y llegó a generar un sentimiento tan profundo hacia el nuevo club que se alcanzaron metas inimaginables como tener un campo de fútbol decente con un terreno de juego de hierba y conseguir el ascenso a Primera División cuando una ciudad como era Almería a finales de los setenta no podía ni soñar con un logro parecido.

Aquel ascenso vertiginoso que se fue cociendo en ocho años desde la categoría de Regional acabó en una frustración sin límites cuando pasamos del cielo al infierno en una temporada. Cuando desapareció la A.D. Almería a comienzos de los años 80 muchos dijimos que nunca volveríamos al fútbol, pero no tardamos mucho tiempo en volver a ilusionaros, esta vez con ciertas dudas, cuando en el verano de 1983 llegó Pepe Meca con su Polideportivo Almería, al que nos abrazamos más por la necesidad de volver a tener fútbol que por convencimiento.

La vida del Poli Almería resume fielmente lo que ha sido la historia del fútbol almeriense a lo largo de un siglo, historia sembrada de clubes que salían dispuestos a comerse el mundo y terminaban desapareciendo. Más allá de ser otro club, de los muchos que fueron apareciendo en la ciudad desde 1909, el Poli fue un sentimiento. Ser del Poli era una seña de identidad que fue cogiendo cuerpo con los años. Nació en un momento crítico de la historia de nuestro fútbol, aprovechando el vacío que había dejado en la afición la desaparición, en 1981, de la Agrupación Deportiva Almería después de haber jugado dos temporadas en Primera División.

José Meca Hernández, un joven empresario al que le iban bien los negocios en el campo de Níjar, asumió la ambición de devolverle a la ciudad el equipo representativo que había perdido. Después de dos temporadas exitosas al frente del Campohermoso, al que había ascendido hasta Regional Preferente, Meca puso en marcha su nuevo proyecto, partiendo de la plaza del Campohermoso.

En cierto modo, Meca fue un adelantado a su época, cambiándole el nombre a un equipo y trasladándolo a otro lugar con más posibilidades de éxito. Para llevar a cabo su proyecto, se rodeó de un grupo de empresarios de la ciudad,sin grandes patrimonios pero muy vinculados al fútbol modesto, y salió a escena en el verano de 1983.

Sabía que para que no lo tomaran como un extraño, como un ‘cateto’ que venía del campo con aires de grandeza a hacerse de un nombre en la ciudad, era fundamental tocar el corazón de la gente, y nada mejor para arrancar sentimientos que rescatar el recuerdo de la Agrupación Deportiva Almería, que aún estaba muy presente en el inconsciente colectivo de los aficionados.

Meca quiso recuperar la memoria del club desaparecido y tomó para su nuevo equipo los colores rojiblancos de la camiseta, el azul del pantalón y hasta la forma del escudo. El 21 de julio de 1983, el día de la presentación y del primer entrenamiento, convocó a tres mil personas en el viejo estadio de La Falange. La gente quería fútbol en una época en la que apenas se podía ver un partido a la semana por televisión.

Directiva que puso en marcha el Poli con José Meca al frente.

Directiva que puso en marcha el Poli con José Meca al frente.

Las primeras temporadas fueron esperanzadoras. El equipo alcanzó la categoría nacional y en 1986 conseguía una plaza en Segunda División B, una categoría muy fuerte con dos grupos para toda España. Fue en ese momento cuando empezaron a notarse las carencias organizativas de un club que había ido creciendo en masa social y en lo deportivo, pero que a nivel interno se había quedado atrasado, enrocado en la figura de su presidente.

Cuando el Poli Almería creció, a Meca se le hizo grande y el club entró en una crisis de dirigentes de la que no salió hasta que en 1991 el prestigioso empresario Antonio Gómez Pomares le compró al club al entonces presidente Miguel Orta.

Pomares aportó seriedad, pero le faltó suerte cuando rozó el ascenso a Segunda División y se quedó en las puertas. La llegada al fútbol profesional hubiera podido salvar económica y socialmente a un club que desde entonces volvió a entrar en una crisis de la que no salió hasta que en enero de 2000, semanas después de haber disputado una eliminatoria de Copa del Rey con el Barcelona, desapareció, medio oculto en un proyecto de unión que nunca convenció a sus hinchas más radicales.

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