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Sucesos

El asesino que sembró el miedo entre las prostitutas de Almería: el precedente del crimen de Bormujos

Almería tuvo un asesino en serie que marcó la crónica negra de la provincia entre 1989 y los primeros años de los 90

Imagen de archivo de una mujer ejerciendo la prostitución en la calle.

Imagen de archivo de una mujer ejerciendo la prostitución en la calle.La Voz

Miguel Antonio Rodríguez Cárdenas
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Sevilla se ha despertado este viernes con una noticia trágica: la muerte de una prostituta colombiana a manos, presuntamente, de un joven de tan solo 20 años que habría acabado con su ida degollándola. Según los primeros datos que manejan los investigadores, el varón, que ya ha sido detenido después de contar lo sucedido en un bar de la localidad hispalense de Bormujos, atacó a la mujer, de 41 años, con un objeto punzante y le provocó varias heridas que terminaron causándole la muerte.

No sería, según fuentes de la investigación, la única víctima, ya que en el mismo apartamento en el que han ocurrido los hechos estaría presente otra prostituta que habría logrado huir del lugar. Además, señalan fuentes conocedoras del caso, el varón habría desvelado que su intención era matar a mujeres que ejercían la prostitución.

Y lo ocurrido en Sevilla ha devuelto, inevitablemente, la mirada varias décadas atrás en la provincia de Almería. Porque Almería vivió, en la década de los 90, una sucesión de asesinatos que tuvo como víctimas a mujeres jóvenes que ejercían la prostitución. Fue, sin duda, el episodio de asesinatos en serie más conocido de la historia reciente de la provincia y un caso que nunca llegó a resolverse. Fue el conocido como 'Asesino de los barrancos'.

Desde 1989

La crónica negra de Almería estuvo marcada durante muchos años por una historia que comenzó en 1989 y que se prolongó, al menos, hasta 1996. Una sucesión de asesinatos que se destapó cuando comenzaron a aparecer cadáveres de mujeres en diferentes puntos de la provincia y que mantenían un nexo común: eran mujeres jóvenes, morenas, de baja estatura y que ejercían la prostitución callejera en barrios como El Zapillo, Pescadería o en el entorno del Parque Nicolás Salmerón. Además, compartían un mismo final, pues todos los cadáveres fueron hallados después de que la víctima fuera estrangulada y su cuerpo, ya sin vida, abandonado desnudo o semidesnudo en lugares recónditos y apartados.

De ahí nació uno de los nombres, que, con el paso de los años, ha formado parte de la crónica negra española y fue comparado incluso con el asesino más famoso y misterioso de la historia criminal internacional, Jack el Destripador: el 'Asesino de los barrancos' o, también llamado, 'El psicópata de El Zapillo'.

Mujeres jóvenes y prostitutas

El número de víctimas que dejó tras de sí este asesino que nunca fue cazado aún está sin determinar. Aunque se llegaron a relacionar hasta una decena de crímenes, no está demostrado que las diez prostitutas aparecidas muertas estuvieran relacionadas con este depredador y la denominada Operación Indalo, llevada a cabo por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado de Almería, tan solo logró relacionar entre sí cinco asesinatos: los de María del Carmen Heredia, Carmen Sandmeyer, María José Muñoz, María Leal y Aurora Amador. Todas estas mujeres compartían las mismas características, pues eran jóvenes, ejercían la prostitución en la calle y había muerto estranguladas. Además, su hallazgo siempre era igual: desnudas o prácticamente desnudas y en zonas alejadas o despobladas. 

La historia comenzó en agosto de 1989. El día 6, un pastor encontró junto a una carretera del término municipal de Vélez-Rubio el cadáver de María del Carmen Heredia Alameda, una joven de tan solo 24 años de edad y que ejercía la prostitución en la capital almeriense, donde había sido vista por última vez. Su cuerpo, como después ocurriría con al menos otros cuatro cadáveres, estaba desnudo y en avanzado estado de descomposición y, aunque inicialmente se manejaron otras posibilidades, la autopsia determinó que había muerto estrangulada.

No había pasado ni un mes cuando apareció el segundo caso. En esta ocasión, fueron unos turistas franceses los que localizaron en los acantilados de El Cañarete el cadáver de Carmen Dolores Sandmeyes, una conocida prostituta de El zapillo y cuyo cuerpo fue encontrado desnudo entre las rocas y con lesiones en el cuello. También había muerto estrangulada y la investigación determinó que su cadáver fue arrojado desde la carretera.

Más muertes

Aquí comenzó la sospecha: ¿Tenía Almería un asesino en serie? Y lejos de quedar ahí, la pregunta siguió dando de sí. En 1993, María Jesús Muñoz, conocida como Tamara, apareció muerta en un talud en Almerimar. Ese mismo año, María Leal, de 22 años y que estaba embarazada, fue añada sin vida en unos cañaverales en Aguadulce. Después le llegó el turno a Khadija Monsar, que fue localizada en El Ejido en similares circunstancias, y a Nadia Hach Amar, de 22 años, que fue encontrada sin vida detrás del campo de fútbol del barrio de Los Ángeles, en la capital almeiense. Y su última víctima conocida y que forma parte de la Operación Indalo fue Aurora Amador, que tras morir estrangulada fue abandonada en una zona despoblada entre Aguadulce y la capital.

¿Pero quién era el asesino? Aunque hubo pistas, como las que ofrecieron otras prostitutas de Almería que apuntaban a un Opel Corsa de color gris, nunca apareció el asesino. Entre los sospechosos figuraba el propietario de este vehículo, un funcionario de prisiones destinado en la provincia vecina de Granada, pero tras ser interrogado nunca hubo pruebas suficientes para acusarlo. 

Asimismo, también salió el nombre de Volker Eckert, un camionero alemán condenado por asesinar a mujeres en distintos puntos de Europa. Pero los investigadores nunca pudieron situarle en el lugar del crimen.

Hoy, en cambio, el asesino de una prostituta en Bormujos y que había anunciado que su intención era matar más, ha sido detenido después de que él mismo llamara al 112 alertando de lo que había hecho y se haya entregado. Pero en Almería, tres décadas después, se mantiene una pregunta sin respuesta: ¿Quién fue el asesino de prostitutas?

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