Almería enfrenta un aumento de robos: los pequeños comercios se convierten en el blanco de los cacos
La Policía refuerza su presencia en las calles mientras crece el número de detenciones

Imagen de archivo, dos agentes de la Policía Nacional de Almería identifican a un hombre.
En los últimos meses, la preocupación ha ido en aumento entre comerciantes y vecinos de Almería. La sucesión de robos en pequeños negocios, trasteros y garajes ha obligado a muchos a reforzar sus medidas de seguridad, mientras la Policía Nacional redobla esfuerzos para contener una oleada delictiva que no da tregua a la ciudad.
Este imprevisto aumento de robos llega cuando la provincia de Almería había experimentado un descenso de la criminalidad del 0,4% cerrando el año 2024, según el Balance de Criminalidad elaborado por el Ministerio del Interior.
En este informe, se especificaba que, en la ciudad de Almería, se produjeron 7.500 delitos, la mayoría de ellos hurtos.
Más robos, más detenciones
Este martes 18 de febrero, los agentes informaban de la detención de un hombre de 26 años, al que se le imputa ser el presunto autor de seis robos con fuerza en distintos establecimientos de la capital. Según las investigaciones del Grupo V de la Brigada de la Policía Judicial, el detenido, que ya tenía antecedentes por delitos de índole similar, habría estado actuando entre diciembre y enero, siguiendo un modus operandi que permitió a los investigadores trazar su patrón de actuación y dar con su paradero.
No es un caso aislado. A principios de enero, otro hombre fue arrestado en El Toyo, vinculado a al menos nueve robos en la zona. Durante semanas, pequeños comercios de este barrio fueron objetivo recurrente de la delincuencia.
Entre los negocios afectados se encontraba La Padoca, una pastelería situada junto a la Pizzería Singapur, establecimiento que ya había sufrido un robo meses atrás. En este barrio de la capital, los ladrones actuaban con total impunidad, en ocasiones sin necesidad de emplear la fuerza contra los trabajadores o responsables de los locales. Bastaba con aprovechar un descuido: esperaban el momento en que el establecimiento quedaba vacío o sin vigilancia para saltar el mostrador, arrancar la caja registradora y se te he visto, no me acuerdo.
Así fueron cayendo en manos de los cacos estancos, tiendas de comestibles, locales hosteleros, etc.
Los barrios más afectados
Los comerciantes no solo cuentan las pérdidas económicas, sino también el desgaste que deja la incertidumbre. La sensación de inseguridad se ha instalado en los barrios más golpeados por esta oleada delictiva: el centro de Almería, Nueva Almería y Cortijo Grande, donde cada robo deja una cicatriz en la rutina diaria.
La respuesta policial no ha tardado en llegar. El aumento de robos ha ido acompañado de un crecimiento en el número de detenciones y de una mayor presencia de agentes en las calles. La batalla contra estos delitos sigue en marcha, con un despliegue que busca no solo frenar la escalada, sino también devolver la tranquilidad a quienes cada día levantan la persiana con la incertidumbre de no saber qué pasará mañana.
Llamaradas
El aumento de robos en Almería no es el único reto al que se enfrenta la Policía Nacional. Además de los atracos a pequeños comercios y a propiedades privadas como trasteros y garajes, los agentes también deben lidiar con una oleada de incendios provocados en contenedores de basura en los últimos días.
Según fuentes policiales, la investigación sigue abierta, pero los indicios apuntan a un único responsable de estos actos vandálicos, que suponen un grave riesgo para la seguridad ciudadana. Un fuego fuera de control podría alcanzar vehículos o inmuebles, con consecuencias imprevisibles.
Aunque aún no se ha determinado si se trata de un pirómano o de un caso aislado de vandalismo, la Policía Nacional mantiene este asunto como una de sus prioridades. En este sentido, solicitan la colaboración ciudadana para obtener información que ayude a localizar al autor de los incendios y frenar esta amenaza.