¡La orientación!
¡La orientación!
Andalucía Orienta, otro chiringuito montado por los señores de la Junta, nos anunciaba hace unos días que había ayudado a lo largo del pasado año a más de cincuenta mil almerienses a buscar un puesto de trabajo. ¡Albricias! Parece que la orientación perseguida ha funcionado, se ha ayudado a más de cincuenta mil personas. Lo que nos queda por conocer es saber si esas ayudas se han traducido en algo positivo. Vamos, que está muy bien lo de ayudar a buscar ese puesto de trabajo (y hasta regalar unas zapatillas para andar por las calles de empresa en empresa o de oficina del Inem a oficina del Inem, como hizo una ministra, lo recordarán ustedes, para encontrar piso), pero entiende uno que de lo que se trata es de encontrar, lograr, conseguir, obtener, alcanzar ese puesto de trabajo. Y a eso es a lo que nos tendrían que contestar los señores-as de Andalucía Orienta. Está bien lo de ayudar a encontrar, pero en nada se queda esa ayuda si no se consigue lo que se busca. De las miles de personas a las que se ayudó y orientó, nos podrían decir el número ellas que encontró el dichoso puesto de trabajo. Creo que han sido cuatro millones de subvención (arriba-abajo) los que ha obtenido Orienta para su trabajo. Mucha tela marinera para un sólo objetivo: La orientación. Y no estoy en contra de que se oriente al personal, todo lo contrario, en la enseñanza está el futuro de la aletargada sociedad en que nos ha tocado vivir, pero señores, a la hora de gastarse el dinero de la gente podrían tener algo más de esmero. Andamos algo cansados de tantos chiringuitos políticos como se inventan ustedes. ¿Y para qué? Eso.