La planta de reciclaje estrena la nueva zona para hacer ‘compost’
Después de varios retrasos y penalidades, lleva en funcionamiento algo más de 15 días, según Urdiales

Antonio Urdiales, concejal de Sostenibilidad Ambiental
La línea de recogida de biorresiduos, la primera que llega a una planta de compostaje en la provincia, ya está en funcionamiento en la capital. Así lo ratifica el propio concejal de Sostenibilidad Ambiental, Antonio Urdiales, quien explica que “lleva funcionando desde hace 15 ó 20 días” después de que acabaran unas obras que han tardado bastante más de lo esperado y que han supuesto la interposición de dos penalidades a la empresa precisamente por este retraso.
Esta línea de biorresiduos está ya comenzando a cargarse, tarda unas cuatro semanas en estar completa para poder empezar a realizar el compost, y a partir del momento en el que esté todo listo, se harán las primeras pruebas. Este abono orgánico realizado con los residuos biodegradables de los almerienses, se utilizará inicialmente para nutrir las zonas verdes de la capital con la intención de, más adelante, tratar de comercializarlo.
Cabe recordar que fue en el mes de junio cuando comenzaron las obras para que la planta de compostaje de la capital contara con una nueva línea de tratamiento de orgánico que se hiciera cargo de los restos que llegan hasta esta planta a través de los contenedores marrones que ya están repartidos por la ciudad.
Estos trabajos, que han contado con un presupuesto de 968.135,02 euros, cofinanciados al 70% por los Fondos Next Generation, gestionados por la Junta de Andalucía, se han ejecutado a través de la UTE Prezero España e Industrias Leblan. Pues bien, estaba previsto que las obras terminaran en el último trimestre de 2025 y hemos tenido que esperar hasta el mes de abril para su puesta en marcha.
Penalidades
Precisamente este retraso en la ejecución le supuso a la UTE la imposición por parte del Ayuntamiento de dos penalidades. La primera se aprobaba en la Junta de Gobierno Local del 26 de diciembre de 2026 alcanzando un total de 27.363,99 euros. A la segunda se le daba luz verde en la Junta de Gobierno del pasado 6 de febrero con una cuantía de 20.162,94 euros. Esto supone que, entre las dos sanciones, que Prezero España e Industrias Leblan tengan que hacer frente a más de 47.500 euros.
Lo que se acaba de poner en marcha es un sistema con una compostadora compacta, cuya capacidad de tratamiento será de unas 900 toneladas al año, que podrá ser ampliable en el futuro con nuevos módulos. El funcionamiento de esta planta, que incluye una tolva de alimentación, una trituradora, una deshidratadora, un tubo de compostaje, una criba, un biofiltro, y un troje de compostaje, un troje de trituración y un troje de podas, será posible gracias al contenedor de residuos orgánicos (color marrón).
Se trata de compostaje dinámico. El residuo orgánico, previamente retirados los impropios y tras un primer proceso de deshidratación, se deposita en la tolva de alimentación, y este residuo junto con restos de poda, que se utilizan como material estructurante, pasa a una trituradora de residuos.
Proceso
Una vez que el material ha sido triturado pasa al deshidratador de prensa circular, que elimina el exceso de humedad de los residuos y reduce su volumen. De aquí los residuos orgánicos pasan al cilindro compostador, donde se genera el compost final que pasa a una criba para su afino.
Las ventajas de este sistema de compostaje son múltiples. Entre ellas destaca que se acortan los plazos de producción de compost de manera significativa, pasando a durar entre 6 y 10 semanas aproximadamente; el compost que se produce mediante este sistema está libre de olores y patógenos, pudiéndose emplear con total seguridad; el proceso de compostaje mediante este sistema no requiere agregar ningún de tipo de bacteria, encima o producto químico, por lo que se desarrolla de igual manera que en el medio natural; y el compost que se obtiene es muy homogéneo y de gran calidad, pudiendo ser utilizado como fertilizando mezclado con el sustrato directamente.