30 años del último tren minero de Almería: el viaje que puso fin a una era
El yacimiento, que fue clausurado en 1996, recuperó la actividad en 2020 y prepara una inversión de 250 millones de euros

Doble composición de locomotoras 289 con un tren de tolvas de mineral de hierro dirección Almería en 1996.
A 100 kilómetros de Almería se encuentra la mayor mina de hierro a cielo abierto de Europa. El yacimiento, con reservas de hasta 110 millones de toneladas según los últimos estudios, se mantuvo ligado directamente a la provincia hasta el 17 de octubre de 1996, hace justo 30 años. La fuerte caída del precio del mineral obligó a su clausura, así como del Toblerone, el Cable Francés y la retirada de los trenes encargados de transportar la mercancía. Las Minas del Marquesado, en Alquife, esconden una impactante historia. En 2020 reabrieron y la propiedad actual, Fauteck-Puche, prepara una nueva inversión de 250 millones de euros. Eso sí, el mineral ya no se transporta por ferrocarril, sino directamente en camiones a los puertos de Motril y Málaga.
Almería
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Carlos Miralles
En la época dorada de la mina de hierro, los trenes tenían que afrontar enormes dificultades para llegar a Almería: desde el nivel del mar a 1.100 metros y viceversa. En 1966 llegaron las locomotoras diésel Alco (Serie 1300) que circulaban en cuádruple tracción, es decir, dos máquinas delante y dos detrás de las tolvas, para aguantar las duras rampas. Iban tan al límite las Alco que su costoso mantenimiento obligó a plantear la construcción de una nueva variante entre Doña María-Ocaña y Nacimiento. El antiguo trazado se clausuró el 18 de junio de 1987 con el paso del Talgo de Madrid. A partir de entonces, el parque de locomotoras pasó de cuatro a dos al suavizarse el terreno.

Las locomotoras Alco circulaban con cuádruple tracción por las duras rampas de Almería.
El paso clave para un transporte más competitivo
La alta demanda de mineral de hierro, que salía de Almería en barcos, exigía una nueva reestructuración para transportar mayores cargas de mineral desde el yacimiento. La inversión se centró en electrificar la línea entre la mina y la estación de la capital. El 11 de mayo de 1989 se puso en funcionamiento la nueva electrificación en corriente continua a 3.000 voltios. Según los datos de ‘Ferrocarril de Andalucía’, el primer tren eléctrico cargado fue el MQ306, remolcado por la locomotora Mitsubishi 269.081.

Terminal de carga en la mina con tolvas, las Alco y las locomotoras eléctricas, en 1993.
La línea con Almería fue un banco de pruebas
Siete años duró la electrificación, que se aprovechó también para poner a prueba otras locomotoras eléctricas de parque Renfe, además de las japonesas 269 y 289. Esporádicamente bajaron por esta tierra las 252, pero ‘patinaban’ a causa del tremendo peso de los trenes de mineral y se destinaron a servicios de pasajeros. Hoy en día aún recorren las vías españolas tanto la 269 como la 252.

Locomotora 269 con un tren de tolvas saliendo de Almería en dirección a Alquife, en 1993.
El motivo del cierre de la mina en 1996
La caída del precio del mineral de hierro cambió para siempre el ferrocarril de mercancías en Almería. El 17 de octubre de 1996 circuló el último tren, el NºGSE82, formado por 18 tolvas de mineral de hierro con un peso de 1.440 toneladas. Iba remolcado en mando múltiple por las locomotoras eléctricas Mitsubishi 8921 y 8925. Un vagón fue retirado en Huéneja-Dólar por exceso de peso y se quedó reducida a 17 con un peso de 1.360 toneladas. Los maquinistas Juan Amate y Jesús Ayllón tuvieron el privilegio de llevar el último tren minero.

El último tren con tolvas de mineral pasando por Gérgal tras haber descargado en Almería.
Sin embargo, personas cercanas a la mina indican que un día más tarde se enviaron cinco tolvas cargadas desde el yacimiento hasta la subestación eléctrica de Huéneja-Dólar, donde quedaron apartadas durante 30 años hasta que en este 2026 fueron ‘víctimas’ del soplete y desaparecieron. Robaron el cable de la catenaria entre la mina y Huéneja. La línea sigue electrificada hasta Almería con tensión para evitar más saqueos.

Había siete tolvas apartadas por haber excedido la carga en el último tren que bajó a Almería en 1996.
La mina reabrió y plantea una enorme inversión
De 1996 a 2008 la mina quedó parada en el tiempo. Justo ese año Fauteck-Puche se hizo con la propiedad y en 2020 comenzaron las primeras extracciones. La compañía está valorada en 300 millones de euros y prepara un proyecto de 250 M€ para la mina. Actualmente tiene más de 110 millones de toneladas de reservas, 50 de ellas por encima del nivel del agua de la cota. El objetivo es vender el mineral a las principales acerías europeas. La mina ocupa 650 hectáreas, con 289 para el yacimiento en sí. Las previsiones indican que se podrá seguir trabajando allí mínimo 40 años más, aunque la Junta de Andalucía autorizó una actividad con un horizonte de hasta 60 años.

Vista aérea de la mina, que desde 2020 recuperó la actividad.