La Voz de Almeria

Almería

Decenas de cigüeñas llenan el cielo de Retamar rumbo a África

Las aves han sido grabadas este viernes sobre las casas del barrio y fotografiadas en el campo de golf de El Toyo antes de continuar su viaje migratorio

Cigüeñas en el campo de golf de El Toyo, este viernes.

Cigüeñas en el campo de golf de El Toyo, este viernes.LA VOZ

Miguel Cabrera
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El cielo de Retamar se ha llenado la mañana de este viernes de cigüeñas blancas. Decenas de estas aves han sido observadas sobrevolando el barrio y El Toyo dentro de su viaje migratorio hacia África, en un espectáculo que ha llamado la atención de los vecinos y que, según explica el biólogo y presidente de la asociación Serbal, Emilio González Miras, responde a un fenómeno completamente natural que se repite cada año.

Un vecino de Retamar ha grabado y subido a las redes alrededor de las 10.30 horas un vídeo en el que se observa a numerosas cigüeñas volando sobre las viviendas, a una altura relativamente baja. Unas imágenes que permiten apreciar la magnitud del grupo y que muestran a las aves desplazándose entre las casas antes de continuar su recorrido. 

Las aves también se han posado a descansar unos momentos en el campo de golf de El Toyo, en las inmediaciones de su lago, donde han llamado la atención de turistas y jugadores.

Poco después, este periódico pudo observar también el paso de las cigüeñas, aunque en ese momento el escenario había cambiado, puesto que sobrevolaban el campo de golf. Las aves ya habían ganado altura y volaban formando una especie de embudo en el cielo, girando alrededor de una corriente de aire caliente para elevarse. Finalmente, el grupo emprendió el vuelo rumbo a la zona de Cabo de Gata.

Ese comportamiento tiene una explicación. Las cigüeñas son aves planeadoras y necesitan las corrientes térmicas para recorrer grandes distancias sin apenas esfuerzo. “El aire se calienta desde el suelo, sube y eso es lo que utilizan para poder volar”, explica González Miras. Cuando encuentran una de estas corrientes, las aves ascienden describiendo círculos hasta ganar altura y, una vez que alcanzan la corriente adecuada, continúan su desplazamiento aprovechando el aire.

Un viaje de miles de kilómetros

Lo que está ocurriendo estos días en Almería forma parte de la migración posnupcial, el desplazamiento que realizan las aves después de reproducirse en Europa para regresar a sus zonas de invernada en África.

Entre ellas hay muchos ejemplares que acaban de comenzar su primer gran viaje. “Sobre todo los que bajan son jóvenes del año, muchos han nacido apenas unas semanas antes, en junio o julio, y ya emprenden el desplazamiento hacia el continente africano acompañados por algunos adultos”, explica González Miras.

La mayoría de estas cigüeñas procede del norte y centro de Europa, de países como Alemania o Bélgica, aunque también participan en el movimiento ejemplares españoles. Esto no es ninguna conjetura, sino una realidad, puesto que algunas de ellas están anilladas y los expertos pueden conocer con absoluta precisión el lugar de procedencia de las aves, e incluso acceder a un mapa de su ubicación actual, como el que se publica en este diario, correspondiente a la situación de las cigüeñas en Almería este mismo viernes.

Todas ellas tienen un objetivo común, alcanzar el Estrecho de Gibraltar, el punto más corto entre Europa y África. Su destino final se encuentra principalmente en la zona del Sahel, al sur del Sahara. Para llegar hasta allí siguen en buena medida la referencia de la costa y van realizando paradas en lugares donde pueden descansar y alimentarse. Y ahí es donde Almería adquiere un papel especialmente importante.

Almería, un 'área de servicio'

Almería no cuenta actualmente con poblaciones de cigüeña blanca, pero sí se encuentra dentro de su ruta migratoria. Las aves necesitan realizar paradas durante un viaje que no pueden completar de una sola vez y buscan lugares donde descansar y recuperar fuerzas.

González Miras compara estos enclaves con ‘áreas de servicio’ de una autopista. “Es como cuando vas viajando y necesitas un área de servicio para descansar”, explica. Y entre esos puntos de descanso se encuentran espacios naturales del litoral almeriense, como las salinas de Cabo de Gata y otros humedales y zonas costeras, donde las cigüeñas encuentran alimento y lugares seguros para detenerse.

Habitualmente las paradas duran uno o dos días, aunque pueden prolongarse dependiendo de las condiciones. Para pasar la noche buscan además lugares elevados, como árboles, antenas o torres, ya que se sienten más seguras alejadas del suelo. Por eso, durante estas semanas de intensa migración, no resulta extraño que grandes grupos puedan aparecer de repente sobre pueblos, barrios o zonas urbanas de Almería.

Todos los años

La presencia de grandes concentraciones de cigüeñas en Almería no es un fenómeno nuevo ni excepcional. El pasado mes de agosto ya se produjo otro episodio especialmente llamativo, cuando entre 200 y 300 ejemplares llegaron a posarse sobre edificios y solares de Villablanca antes de continuar su viaje hacia África.

También se habían registrado concentraciones anteriores, aunque menos numerosas. La explicación está en el espectacular aumento que ha experimentado la población europea de cigüeña blanca después del fuerte declive sufrido décadas atrás. Según González Miras, actualmente hay alrededor de medio millón de ejemplares en Europa y unas 50.000 en España.

Además, no todas las cigüeñas migran. Una parte de la población ha dejado de desplazarse hacia África y permanece durante todo el año en Europa, favorecida, entre otros factores, por una mayor disponibilidad de alimento y unas temperaturas invernales más suaves.

La cigüeña que se quedó a vivir en La Cañada

De hecho, hace años una de estas cigüeñas que pasó por Almería rumbo a África decidió quedarse en la provincia, en concreto en La Cañada. Se trataba, como explica el presidente de Serbal, de un individuo joven, que pareció ver en la provincia un agradable lugar donde permanecer un buen tiempo.

Pero otras muchas mantienen su comportamiento migratorio y cada verano emprenden de nuevo el viaje hacia el sur.

El paso migratorio de la cigüeña blanca se intensifica entre julio y septiembre, cuando grandes cantidades de aves atraviesan la Península en dirección al Estrecho de Gibraltar. El movimiento que se está observando ahora en Retamar y El Toyo forma parte de ese gran viaje.

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