"El turismo no va como un tiro en Almería": Ashal culpa a las comunicaciones de un flojo agosto
El presidente de la asociación alerta de una ocupación media del 60%, y de hoteles y zonas turísticas incluso por debajo del 50%

La Estación Intermodal de Almería, en obras.
La hostelería almeriense afronta uno de los agostos más discretos de los últimos años. La Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería (Ashal) sitúa la ocupación media en torno al 60%, alerta de establecimientos y zonas por debajo del 50% y achaca la debilidad de la temporada a las dificultades para llegar a la provincia. La patronal reclama soluciones para las comunicaciones y rechaza los mensajes triunfalistas sobre la evolución del turismo de determinados dirigentes políticos.
El presidente de la patronal, Pedro Sánchez-Fortún, rechaza esos mensajes optimistas sobre la evolución turística. "El turismo no va como un tiro. Por desgracia, en Almería no va así", sostiene. Julio cerró con una ocupación próxima al 73%, pero agosto arrancó en algunos destinos apenas por encima del 50% y el tradicional impulso de las reservas de última hora está siendo mucho más débil que en campañas anteriores.
Por ello, según Ashal, los establecimientos están ajustando tarifas respecto al pasado verano. "Lo normal es que en cualquier sitio de la provincia puedas encontrar camas disponibles y a unos precios muy por debajo del año pasado", asegura Sánchez-Fortún.
La situación es desigual entre establecimientos y municipios, aunque preocupa especialmente que algunas zonas turísticas presenten niveles de ocupación muy inferiores a los habituales para estas fechas. "En Almería ciudad hay hoteles por debajo del 50% de ocupación", señala el presidente de ASHAL. Tampoco el Levante, uno de los principales motores turísticos de la provincia, está registrando el comportamiento habitual de un mes de agosto, según el balance de la asociación.
Malas comunicaciones, la clave
Ashal sitúa el principal escollo en las comunicaciones. A su juicio, Almería dispone de una oferta hotelera competitiva frente a otros destinos de costa, pero esa ventaja se diluye cuando el desplazamiento resulta más caro y complejo. "A no ser que se venga en coche; el resto es una odisea", lamenta Sánchez-Fortún, que vuelve a poner el foco en las conexiones ferroviarias con Madrid y en la falta de enlaces que faciliten la llegada de turistas.
La patronal dirige sus críticas a las administraciones y, en particular, al Gobierno central. "Cuando vienen los ministros simplemente a echarse una foto, no dan fechas de terminación del AVE ni una solución a los problemas reales que tenemos los almerienses; pues mire usted, para pasar el día en Almería disfrutando de las playas y restaurantes, a lo mejor no hace falta que vengan", denuncia.
Para la asociación, los destinos mejor conectados están registrando mejores cifras de ocupación, mientras Almería sigue sin aprovechar todo su potencial turístico pese a contar con plazas disponibles y precios competitivos.
Y encima, menos gasto
A este escenario se suma el descenso del gasto medio por visitante. Ashal señala que el turista nacional, principal sostén de la actividad turística en la provincia, mantiene sus vacaciones, pero ajusta el presupuesto una vez llega al destino. Según la asociación, los visitantes reducen las salidas a bares y restaurantes y gastan menos que el pasado año. Una tendencia que, reconoce, no es exclusiva de Almería, sino que se extiende al conjunto de España.
La atención se centra ahora en el próximo fin de semana, marcado por el festivo del 15 de agosto y por numerosas celebraciones locales en la provincia. La previsión sigue siendo prudente, ya que la festividad cae en sábado y la demanda se dispersa entre distintos destinos. También influye la competencia de otros grandes eventos, como la Feria de Málaga, aunque Ashal confía en captar parte del turismo que busca evitar la masificación.
Previsiones para la feria
La gran oportunidad llegará con la Feria de Almería, que se celebrará del 21 al 29 de agosto. La patronal espera que bajen las temperaturas, se animen las salidas nocturnas y contribuya a mejorar las reservas, aunque no anticipa llenos generalizados. La asociación prevé una ocupación cercana al 80%, especialmente en los hoteles del centro y durante los primeros días de feria.
Ni siquiera el eclipse de este miércoles tuvo un efecto positivo en la actividad hostelera. Lejos de impulsar el consumo en bares y restaurantes, dejó menos movimiento en el centro de la capital que otros días de verano. Muchos almerienses y visitantes optaron por desplazarse a playas y miradores para seguir el fenómeno astronómico. "El eclipse, de cara a la hostelería convencional, no vino bien", concluye el presidente de Ashal.