El pueblo de Almería que celebra 25 años de una feria donde mandan el cabrito, las migas y los embutidos
Del 2 al 4 de octubre el municipio vivirá las fiestas a su patrona la Virgen del Rosario y su Feria de Alimentación

La Virgen del Rosario por las calles de Lubrín.
Lubrín volverá a recibir octubre con una de sus fiestas más esperadas. Desde el viernes 2 al domingo 4 de octubre, el municipio celebrará su Feria de Octubre en honor a la Virgen del Rosario, tres jornadas en las que los actos religiosos compartirán protagonismo con las verbenas y una cita que cumple ya un cuarto de siglo: la Feria de la Alimentación Rural.
Así, la programación arrancará este viernes 2 a las 21:00 con una velada amenizada por María y Manolo Plaza, locutores de Radio Clavel, y la Orquesta Alma Andaluza.
El sábado 3 de octubre llegará uno de los momentos más especiales de las fiestas. A las 20:00 se celebrará la Santa Misa en honor a Nuestra Señora Virgen del Rosario y, a continuación, tendrá lugar la solemne procesión por las calles de Lubrín, acompañada por la Banda Municipal de Música. Tras los actos religiosos, la noche del sábado continuará con música y baile con la Orquesta Cristal.
25 años celebrando la gastronomía
A las 11:00 del domingo 4, se celebrará nuevamente la Santa Misa en honor a la Virgen del Rosario y, una vez finalizada, la imagen saldrá en solemne procesión.
A las 14:00 abrirá la XXV Feria de la Alimentación Rural, una cita que alcanza en 2026 sus 25 ediciones. El cabrito, el arroz, las migas y los embutidos serán los protagonistas de una jornada en la que se recuperan y se ponen en valor las recetas tradicionales, los productos típicos de la zona y las empresas de Lubrín, en torno a una feria que ha llegado a su vigesimoquinta edición manteniendo precisamente esa participación de los vecinos del municipio como una de sus grandes características.
La tarde del domingo continuará a partir de las 15:30 con una nueva verbena de la Orquesta Cristal, encargada también de poner música a la noche anterior. Tres intensos días en los que Lubrín celebra sus más íntimas tradiciones, como son su virgen y su gastronomía, y en los que tanto los lubrinenses como vecinos de otros pueblos dan lo mejor de sí mismos entre reencuentros y un ambiente excelente.