Un terremoto de 2,8 sacude el levante almeriense y se deja sentir en estas localidades
El seísmo se ha localizado en Garrucha a 3 kilómetros de profundidad a las 22:23 horas

Puntos del levante almeriense en los que se ha percibido el terremoto de este martes 29 de septiembre.
El Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha registrado este martes 29 de septiembre a las 22:23 horas un terremoto de magnitud 2,8 en la escala de Richter. Un temblor que se ha dejado sentir en buena parte del levante almeriense, especialmente en Cuevas del Almanzora.
Tal y como recoge el visualizador del Instituto Geográfico Nacional (IGN), el movimiento sísmico ha tenido su epicentro en Garrucha, en el mar, a unos tres kilómetros de profundidad.
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El temblor de 2,8 se ha llegado a percibir con una intensidad de IV (según la Escala Macrosísmica Europea) en Cuevas del Almanzora, y con una intensidad entre III y IV en Las Herrerías (Cuevas del Almanzora), Puerto Rey y Vera-Costa (Vera).
Con intensidad III se ha sentido en Cuevas del Almanzora, Garrucha, Las Marinas (Vera) y Palomares (Cuevas del Almanzora), y con una intensidad entre II y III en Burjulú (Cuevas del Almanzora), El Llano de Don Antonio (Carboneras), Garrucha, Huerta Nueva (Los Gallardos), Marina de la Torre (Mojácar), La Media Legua (Vera), San Juan de Terreros (Pulpí), Turre, Valle del Este (Vera), Vera y Vista de los Ángeles-Rumina (Mojácar).
Por último, con intensidad II se ha dejado notar en Alfaix (Los Gallardos), Bédar, Los Gallardos, Lubrín, Pueblo Salinas (Vera), Vera y Vera Playa (Vera).
Qué significa la intensidad de un terremoto
La intensidad IV, según el Instituto Geográfico Nacional, significa que el terremoto es sentido dentro de los edificios por muchos y sólo por muy pocos en el exterior. Se despiertan algunas personas y el nivel de vibración no llega a asustar.
Se trata de una vibración moderada que se manifiesta en un un leve temblor o cimbreo del edificio, la habitación o de la cama, la silla, etc., y el golpeteo de vajillas, cristalerías, ventanas y puertas. Los objetos colgados oscilan y en algunos casos los muebles ligeros tiemblan visiblemente. En algunos casos se producen chasquidos de la carpintería, pero no llegan a provocar ningún daño.
La intensidad III implica que se puede sentir dentro de algunos edificios, provocando una leve oscilación en objetos colgados y causando un ligero temblor o balanceo en personas en reposo y por lo general sin causar daños.
Los temblores de intensidad II solo se sienten en casos aislados (menos del 1%) por individuos en reposo y en posiciones especialmente receptivas dentro de edificios. No tienen mayor efecto ni provocan ningún daño.