Escaños en Blanco, un verso suelto que aspira a pescar cuota en el caladero de la abstención
La candidatura de los no representados pide un cambio en la Ley para que el voto en blanco compute

José Antonio del Moral, profesor y cabeza de lista de Escaños en Blanco en Almería.
Escaños en Blanco vuelve a presentar candidatura por Almería a las próximas elecciones andaluzas del 17-M con el objetivo de poder cosechar un porcentaje significativo de la abstención que oscila en torno al 40% en la provincia de Almería. Su hercúleo objetivo es que las fuerzas políticas se queden sin voz en el Parlamento para repetir comicios y se definen como el partido de los no representados. Reclaman, con ello un cambio en la Ley Electoral para que los escaños vacíos, no votados, no se los lleve nadie. El cabeza de lista de Escaños en Blanco en Almería es José Antonio del Moral Arroyo, un profesor de filosofía de 60 años que llegó a Vera en 1997 procedente de Madrid. Le acompañan en la candidatura otros nombres como María del Carmen Rodríguez Nieto, Daniel Iglesias Gómez, Pilar Pérez Córdoba, José Antonio García Quiles, Raquel Carmona Reche, José Angel Carbonell Alonso, Yolanda García Rojo o Miguel Angel Páez Muñoz.
Explica del Moral que con esta iniciativa lo que se pretende es decirle a las fuerzas políticas “no me gustáis ninguno y con mi escaño no se juega”. Y añade es perseguir el reto de que “el voto en blanco compute y que se repitan elecciones”.
Escaños en Blanco no es un partido al uso; es una herramienta para que el ciudadano deje clara su disconformidad dentro de los parlamentos. “Por ello no defendemos posturas políticas más allá de la mejora de la democracia a través de la integración de todas las voces en el proceso electoral. Un escaño vacío no vota, pero sí puede influir el cálculo de votos en una votación o en el cálculo del cuórum”, expresa Del Moral.
Y añade “al dejar los escaños vacíos, presionamos a los partidos haciéndoles perder poder político y económico con el fin, no sólo de integrar las voces críticas, sino de forzar a que ejerzan su labor de forma eficaz, honesta y por el bien del ciudadano”. En el programa de Escaños en Blanco se desgrana que “vaciar escaños conlleva a un ahorro inmediato de subvenciones públicas, sueldo de diputados, asesores, etc.. Al no tomar posesión del escaño no puede realizarse ningún ingreso o prebenda correspondientes ese diputado y además, por nuestras normas internas, renunciamos a cualquier tipo de subvención pública”.
Del Moral expone que “la única financiación de Escaños en Blanco son las cuotas de los afiliados y pequeñas donaciones, lo que nos impide publicitar la medida en grandes medios o campañas. Siendo un gran obstáculo para la difusión del mensaje, tenemos claro que aceptar subvenciones sería convertirse en un partido al uso, con intereses económicos y personales, intereses que evitamos”.