La Voz de Almeria

Almería

Una papelería de Almería vende libros por 1,50 € para ayudar a los niños de oncología de Torrecárdenas

El librero de La Cometa recuerda que también se puede colaborar donando libros, además de comprándolos

Juan Antonio Murcia con parte del material donado al Hospital Materno Infantil de Almería.

Juan Antonio Murcia con parte del material donado al Hospital Materno Infantil de Almería.Cedida a La Voz

Elena Ortuño
Publicado por

Creado:

Actualizado:

Hay pérdidas que dejan una ausencia que no pasa desapercibida; no solo por la relevancia que tenía en nuestra vida aquel que ya no está, sino por todo lo que deja tras de sí: prendas que nadie se atreve a vestir, un sitio vacío en la mesa del comedor, o, en el caso de Miguel, decenas de libros repartidos por todas partes que rezuman el alma de quien, en su día, los leyó. 

Como todo buen amante empedernido de las buenas historias, Miguel Murcia disfrutó de la época dorada de Círculo de Lectores; aquellos años en los que el bibliófilo señalaba el libro que quería en un catálogo y al poco te lo traían a casa. No es de extrañar, por ende, que al final de su vida hubiese en sus estanterías muchos títulos y pocos espacios vacíos; títulos que hoy siguen despertando (o incluso multiplicando) la ilusión de entonces gracias a la iniciativa que su hijo, Juan Francisco Murcia, emprendió desde su papelería.

"Mi padre murió de cáncer", recuerda el librero, quien quiso reservarles un destino noble a los libros que tanto amó su progenitor: "Pensé en venderlos por 1,5 euros, por ser de segunda mano, y en ayudar así a los niños que sufren en la Unidad de Oncología del Materno Infantil Princesa Leonor de Almería", añade.

Libros de segunda mano por 1,5 euros

En La Cometa, una papelería de la capital almeriense situada en el número 22 de la calle Pérez Galdós, hay un rincón donde se agolpan lomos y géneros de todos los tipos. Sobre la estantería, un cartel reza en mayúsculas: "Libros de segunda mano. El dinero recaudado va destinado para comprar cuentos para los niños oncológicos del Hospital Materno Infantil Princesa Leonor". Justo debajo, una segunda frase, esta vez entrecomillada, añade: "Todos estamos aquí para ayudarnos unos a otros. Juntos podemos cumplir la alegría de los niños".

Juan Antonio Murcia en su papelería.

Juan Antonio Murcia en su papelería.

Un mensaje similar traslada la hucha que reposa sobre el mostrador de Juan. Es un artilugio para los verdaderos ahorradores: una lata con una única abertura en la parte superior. De esas que necesitas un abridor para poder sacar lo recaudado. Ese objeto, a simple vista tan humilde, contiene las ilusiones de decenas de niños a los que Juan donó, durante las navidades pasadas, más de 1.000 euros. "El lazo dorado simboliza la valentía y fortaleza de los niños con cáncer. Nuestros pequeños son más valiosos que el oro", asegura la alcancía.

Cómo ayudar

"Aquí echo todo lo que gano vendiendo los libros de segunda mano", asegura, mientras señala la hucha. "Hay varias formas de participar: comprando los libros, donando los propios para que los podamos vender, o, directamente, echando un donativo en la hucha", enumera con la esperanza de superar las cifras alcanzadas el año anterior. "La única condición para traernos libros es que no sean enciclopedias o coleccionables, porque son más difíciles de vender".

La meta es destinar todo ese dinero a comprar material para los niños del hospital. "Desde el Materno Infantil nos trasladan qué necesitan. El año pasado fue material escolar y algunos juegos y cuentos para tres aulas: la de Patología Aguda y Crónica; la de Patología Oncológica; y la de Patologías de Salud Mental". 

Recita las áreas como si se las supiese de memoria. Y en cierto modo, así es. El librero quiere que el cliente sepa que todo se hace por cauces muy estrictos; que el dinero realmente va destinado a lo que predica. De hecho, con el fin de legitimar sus palabras, junto a la estantería de libros donados tiene, pegada al cristal, la carta que el director del Infanta Leonor le escribió, garantizando la colaboración entre el hospital y la papelería. Junto a ella, el mensaje de agradecimiento, recibido meses después, por "llevar la ilusión y el espíritu festivo a quienes más lo necesitan".

tracking