Okupan una cueva situada en la escalinata del Cerro de San Cristóbal
Preocupación por la falta de seguridad y la aparición de heces y orines en el entorno de la escalinata

Interior de la cueva okupada en mitad de la escalinata del Cerro de San Cristóbal.
Preocupación por la seguridad en el entorno de uno de los principales monumentos de la ciudad. El Cerro de San Cristóbal está siendo frecuentado en las últimas semanas por personas que se sientan en los escalones que llevan hasta la cima del Cerro para consumir estupefacientes, dejando a su alrededor suciedad e incluso heces y orines en algunos rincones de la escalinata monumental.
Lejos de ser un hecho aislado, vecinos de la zona señalan que su presencia se ha convertido en algo frecuente y que, a diario, los turistas que acuden a conocer el Cerro de San Cristóbal pasan entre consumidores, tienen que esquivar la suciedad que generan de diversas formas y, en definitiva, afrontan la subida al Cerro de San Cristóbal con cierta sensación de inseguridad.
Todo ello se ha visto agravado en cierto sentido con un reciente descubrimiento hecho por los vecinos de la zona: un hombre ha accedido a una gran cueva situada en la escalinata, en la que antaño había una casa - cueva, y la ha okupado, haciendo de ella su lugar de residencia.
Cabe destacar que esta cueva se encuentra bloqueada por una malla que la cierra e impide el acceso, pero hace unas semanas apareció forzada por abajo, punto que serviría de puerta de entrada y salida para este inesperado inquilino que vive ahora bajo la imagen del Sagrado Corazón de Jesús que corona el Cerro de San Cristóbal.

Malla forzada en el acceso a la cueva.
Desde fuera, se puede comprobar cómo la cueva está llena de residuos, mientras que en el interior se pueden observar unos pocos enseres que permitirían al residente vivir en una relativa comodidad en la cueva, como una especie de colchón para dormir.
Inversión en seguridad
Los vecinos reclaman más seguridad para una zona rehabilitada y convertida en uno de los principales focos de atracción turístico tras unas obras de rehabilitación que supusieron una inversión de 4,1 millones de euros y que se realizan gracias a los Fondos Next Generation. Desde el Consistorio se realiza una aportación de 1,7 millones mientras que desde Europa la cuantía asciende a 2,4 millones.
De hecho, en las murallas rehabilitadas posteriormente, la Junta de Andalucía invirtió en la instalación de tres cámaras de videovigilancia para aportar algo de seguridad a una zona llamada a ser una de las más transitadas por turistas de toda la ciudad de Almería.
Cabe recordar que, hace algo más de un año, el Ayuntamiento de Almería, a través de la Gerencia Municipal de Urbanismo, decidía contratar un servicio de seguridad privada para prevenir actos vandálicos durante la noche y las madrugadas en el recién reformado mirador del Cerro de San Cristóbal. La iniciativa llegaba después de que, solo un mes después de la inauguración, se constataran desperfectos a causa de actos incívicos.
Sin embargo, ninguna empresa se interesó por aquella oferta pública y quedó desierta la búsqueda de seguridad.