Juzgan a miembros de una presunta red de narcos
La Audiencia de Almería acoge esta semana la vista oral contra 5 integrantes de la rama

Fachada de la Audiencia Provincial.
La Audiencia de Almería acoge esta semana la vista oral contra los cinco presuntos integrantes de la rama española de una red internacional dedicada al tráfico de importantes cantidades de cocaína desde Suramérica a España y Suiza, quienes se enfrentan a penas que suman 35 años de prisión por delitos contra la salud pública y tenencia ilícita de armas.La banda fue desarticulada en diciembre de 2011 en el marco de la operación ‘Apocalipsis VI’, desarrollada por la Guardia Civil y las Brigadas de Estupefacientes de Ginebra y Lucerna (Suiza), y con la colaboración de la Policía de Control de Drogas de San José (Costa Rica).
Se saldó con la detención de 14 personas y la aprehensión de 14,1 kilos de droga.La vista oral arranca este martes ante el tribunal de la Sección Tercera y se reanudará el día 24 para proseguir con sesiones señaladas los días 2 y 3 de octubre, día en que está previsto que quede visto para sentencia, según ha indicado a Europa Press fuentes jurídicas.La Fiscalía va a solicitar un total de 15 años de cárcel para el principal acusado, F.M.P., a quien, según consta en el escrito de acusación, era el ‘hombre de la red’ y, por tanto, le atribuye ser el “encargado de concretar la entrada de la cocaína en España, recibir la mercancía una vez se hallara en Almería y manipularla mediante procesos químicos para iniciar su comercialización”.También señala el Ministerio Público que tenía “contactos en países sudamericanos proveedores de la sustancia” y que se dedicaba presuntamente a esta actividad desde principios de 2011.
Según se recoge en las actuaciones, F.M.P. mantenía “continuos contactos telefónicos” con los “miembros de la red residentes en Suiza”, encausados penalmente en ese país.La investigación conjunta de la Policía de la Confederación Helvética (BSTUP de Ginebra y Lucerna), que transmitía datos a la EDOA de la Guardia Civil, permitió verificar la “existencia de un entramado internacional suficientemente implantado para el tráfico de cocaína de forma continuada tanto en España como en Suiza”, así como que disponía de una “logística suficiente” para la planificación, financiación y ejecución de sus planes.Así, según remarca el fiscal, se dedicaban también a la “recluta y captación de correos o mulas, aptos para poder transportar la cocaína desde su lugar de origen hasta su destino final”.