ADN, espionaje y una herencia: la historia de una mujer que busca a su hermana en Almería
Un empresario de Granada habría tenido varias hijas fuera del matrimonio y ahora se enfrenta a la justicia

Vista aérea de Almería.
“Tú no eres hija del marido de tu madre. Tú eres hija de un empresario de Granada que tiene negocios en Almería, y parece ser que allí también tienes una hermana”. Una simple conversación puede cambiar una vida para siempre. Eso debió pensar Carmen –nombre ficticio– cuando descubrió, con 40 años, que su existencia era una realidad paralela. Fue de boca de su prima, tras años tratando en vano que su madre accediese a abrir el cajón familiar. “No puedo hablar de eso”, “déjalo estar”, le decía cada vez que lo intentaba. Pero Carmen no cejó en su empeño. Quería conocer la verdad, y para ello tuvo que transitar un camino de secretos, verdades incómodas y espionaje al más puro estilo de Hollywood.
Carmen es de Granada, y hasta hace tres años su padre biológico era la persona que aparece en las fotografías que adornan el salón de su casa. Ahora, lucha contra un empresario de 85 años para que la reconozca como hija, mientras trata de unir las piezas del rompecabezas en el que se ha convertido su vida.
Según traslada a LA VOZ su abogado, Fernando Osuna, Carmen fue fruto de una relación extramatrimonial durante los 80, estando ambos progenitores casados en aquel momento. En España, el adulterio era penado con cárcel y el divorcio no estaba contemplado, por lo que ambos se escudaron en el silencio y Carmen pasó como una hija más del matrimonio. Además, relata Osuna, la infidelidad se produjo durante un periodo de tiempo en el que el padre no biológico de Carmen estuvo ingresado en el hospital a causa de un accidente.
En la piel de detective
La historia permaneció bajo tierra durante cuarenta años, hasta que una conversación con su prima reveló a Carmen que “su padre no era su padre”. En ese momento, la mujer inició, según su abogado, “una labor fantástica de detective”. Lo más aconsejable, dice Osuna, es “que un detective se encarge de coseguir el ADN”: una servilleta de papel, una taza de café, una botella de plástico, una colilla... Pero, claro, “eso cuesta dinero, un profesional te cobra 400 o 500 euros al día y la mujer es de economía modesta”.
Ante la imposibilidad de hacer frente a ese dispendio, Carmen se metió en las botas de un detective y lo hizo por su cuenta. “A través de Internet y de amistades suyas, localizó el domicilio del padre biológico. Llegada a ese punto, montó guardias, lo siguió varias veces, y fue en un bar cuando se acercó y le dijo que tenía que hablar con él, pero el empresario se negó”.
De hecho, el letrado asegura que Carmen se ha hecho durante este tiempo con multitud de pruebas, e incluso consiguió una grabación de sonido e imagen en la que el progenitor biológico “reconoció abiertamente esa realidad”. Las evidencias aunadas, añadidas al “enorme e indiscutible parecido físico con el hombre y los hijos”, fueron llevadas al juzgado ante la imposibilidad que tuvo Carmen de ser reconocida por el empresario. Ahora, el hombre ha sido citado para someterse a una prueba de ADN.
El patrimonio
Al parecer, el patrimonio al que podría acceder Carmen una vez la justicia le dé la razón se compone de viviendas y locales en Granada, además de varias empresas existentes. Ahora se están investigando las propiedades que el empresario puede haber ocultado para evitar que entren en la herencia.
Una hermana almeriense
Dentro de este amalgama de revelaciones en el que se han convertido sus últimos años, Carmen quiere ponerse en contacto con su hermana. Sin embargo, las pistas con las que cuenta y que le puedan llevar a conocer su identidad son escasas. Al parecer, según transmite su abogado, la hermana de Carmen se trataría de una mujer de entre 35 y 50 años, también de economía modesta y presumiblemente vecina de la capital, aunque no puede asegurar que no habite en otra parte de la provincia.
Al igual que Carmen, la mujer habría sido fruto de una relación extramatrimonial durante uno de los viajes de este empresario granadino a la provincia de Almería. Carmen pide a quien pudiera tener más información sobre el paradero de su hermana que se ponga en contacto con Fernando Osuna, su abogado.