¿Estás en edad de ser madre? Esto dicen los datos en Almería
En 1984 el 71,54% de los niños nacía de mujeres con menos de 29 años; ahora, esa cifra no llega al 36%

Recién nacido abre los ojos por primera vez después del nacimiento.
Las mujeres son madres a una edad cada vez más tardía. Esta coyuntura, que se está dando en gran parte del mundo, viene siendo analizada por distintos actores sociológicos desde hace años, y es algo irremediablemente marcado por factores como la edad de emancipación, la precariedad laboral o la mejora de las técnicas de reproducción asistida.
Salud
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Mª Ángeles Arellano
Almería no se queda fuera de este fenómeno, y es que las cifras que lo contextualizan son demoledoras: si hace cuarenta años los partos de madres mayores de 35 años suponían uno de cada diez, ahora uno de cada tres bebés de la provincia nace en estas circustancias.
Cada vez mayores
Para este análisis se han tomado tres puntos de referencia a lo largo de cuatro décadas: 1984, 2004 y 2024, que ayudan a comprender cómo ha evolucionado la natalidad en la provincia con el paso del tiempo. Por ejemplo, la edad media de las madres ha bajado más de cinco años durante este periodo. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), en 1984 esta se situaba en 26,4, pasando por los 29,2 en 2004 hasta llegar a los 31,5 en la actualidad. No obstante, la media almeriense permanece ligeramente inferior a la española (32,6) y la andaluza (32,2).
De otro lado, ha habido una señalable modificación de la distribución entre los grupos de edad, siendo los de 2024 muy distintos a los de sus antecesores. Si en 1984 el 71,54% de los niños nacía de madres con menos de 29 años, ahora esa cifra ha descendido hasta el 35,99%. Asimismo, a principios de este siglo, el valor se situaba aproximadamente en 1 de cada 2.
Por contraparte, ha habido una notable transformación en la proporción de las madres ‘mayores’ en la provincia, y es que, si en los años 80 los partos a partir de los 35 suponían 1 de cada 10 (10,64%), en 2004 ya sigificaban el 16,99% (1 de cada 6). Esta proporción ha ido variando hasta llegar a la actualidad, en la que se sitúa en 1 de cada 3 (33,88%).
Cada vez es más común ser madre a partir de los 40
Ligado a esto, aparece una franja que está ganando peso con el paso de los años: cada vez es más común ser madre a partir de los 40. De los 6.608 niños que nacieron en Almería durante 2024, 545 lo hicieron de mujeres con edades comprendidas entre los 40 y los 50 años, lo que ya supone el 8,25% del total de nacimientos. En las otras dos fechas, sin embargo, la proporción no llegaba al 3% y esto, en gran medida, viene condicionado por la evolución de la ciencia.
Un nuevo panorama
Las técnicas de reproducción asistida han influido significativamente en el retraso de la maternidad en España. Estos procedimientos permiten que más mujeres tengan hijos a edades avanzadas, algo que habría sido mucho menos probable hace apenas unas décadas.
Mientras los nacimientos caen hasta mínimos históricos, estos tratamientos siguen en auge y han superado por primera vez la barrera de los 40.000 bebés, lo que supone el 12% del total de los nacimientos en España, según el registro de la Sociedad Española de Fertilidad.
A la SEF también pertenece un consenso que, bajo el título ‘Hoja de ruta para una reproducción saludable y planificada’, pone el foco junto con otras asociaciones y federaciones clínicas, en el cambio de paradigma reproductivo a través de la individualización, la desinstitucionalización de la familia como célula-base de la sociedad o la concepción de la descenedencia como una dificultad para el ascenso social.

Recién nacido.
Medidas de carácter “urgente”
Este análisis de la Sociedad Española de Fertilidad también incide en la “urgencia” de implementar políticas de corte social y económico que creen “un entorno amable y propicio para la maternidad”. Las autoridades sanitarias, sociales y decisores públicos, prosiguen, “no pueden continuar ignorando el grave problema de fertilidad que nuestra sociedad enfrenta”, por lo que hay que “actuar rápido y de manera informada para revertir una situación preocupante que hace que peligre la continuidad de nuestra sociedad y sistema tal y como lo conocemos”.
El problema, dicen, afecta a la salud y el bienestar de una amplia proporción de ciudadanos “que ven frustrados sus deseos de ser padres y madres tanto por la falta de condiciones materiales, económicas y laborales propicias como por problemas de fertilidad”.