Cerrada, con medidas antiincendios y última tecnología: así será la nueva planta de reciclaje
Costará 20,5 millones de euros, lo pagará la empresa concesionaria a cambio de ampliarles el contrato hasta 2035

Así será la nueva planta de reciclaje que se construirá en Cuevas de los Medina
En agosto del año 2022 la planta de compostaje de residuos de Almería ardía mientras la ciudad celebraba sus días grandes. Desde entonces y hasta ahora, la planta ha estado funcionando con unas instalaciones provisionales y manuales a la espera de conseguir sacar adelante un proyecto para una nueva zona de tratamiento.
Pues bien, gracias a que el Consejo Consultivo de Andalucía ha dado luz verde a una sustancial modificación del contrato que une a Prezero con el Ayuntamiento para la gestión de la Planta de Reciclaje de Almería, la capital ya tiene proyecto para iniciar en breve la construcción de una nueva instalación.
Esta modificación supone que Prezero ampliará su concesión administrativa durante cinco años más, a los que se les suman todas las prórrogas que se encuentran previstas en el contrato actual, así continuarán con la gestión de la instalación hasta febrero de 2035. A cambio, la empresa se hace cargo del coste de la construcción de la nueva planta y la creación del vertedero de apoyo que supone un desembolso total de 20,5 millones de euros: 19,17 millones la planta y 1,37 el vertedero. Además, en caso de que finalmente al cerrarse el expediente con el seguro se cobren los 9,5 millones de euros por la instalación quemada, se imputará al Ayuntamiento.
Explicaba el concejal de Sostenibilidad Ambiental, Antonio Urdiales, la importancia de este nueva planta que llegará “con la última tecnología” y que permitirá un incremento del volumen de residuos tratados.
Los objetivos que se marcan con esta nueva planta sitúan pasar de las 75.000 toneladas/año de residuos procedentes del contenedor gris que se trataban antes del incendio, a pasar en 2027 a las 113.000 tn/año. También se ha previsto “un incremento en el tratamiento de envases, plásticos, latas, briks, procedentes del contenedor amarillo, con una previsión de 4.000 toneladas/año frente a las 2.500 toneladas/año tratadas en 2022”.
Proyecto de las obras
Contará además con sistemas de seguridad (circuito cerrado de tv, cámaras termográficas, red de hidrantes y rociadores, entre otros, para la detección y extinción de incendios) y monitorización ambiental. La planta será energéticamente eficiente, con instalación de paneles solares y un sistema de alumbrado de bajo consumo.
El diseño, integrado y cerrado, de la instalación, permite una importante reducción de la emisión de olores del proceso y favorece el control y reducción de los volátiles. La planta contará con una parte para la recepción de residuos donde se situarán los fosos de fracción resto y envases, así como el alimentador. Estas dependencias quedarán completamente cerradas, para evitar olores y volátiles, y completadas con elementos necesarios para la criba de residuos (tromel), separadores balísticos donde se separa el residuo, presas de subproductos y prensas para disminuir el volumen de aquellos residuos que serán depositados en vertedero, entre otros elementos.
Cree el concejal que “en los diez años de vida útil que puede tener la planta podríamos tener un ahorro de tres millones de euros” al contar con una reducción de más de 100.000 toneladas de depósito.
Las obras contarán con una duración de 13 meses y, una vez que se encuentre firmado el nuevo contrato con Prezero, arrancarán los trabajos “con las demoliciones de los fosos” y los restos que quedan de la planta quemada. El objetivo es que “en mayo de 2026 esté en marcha”.
Segunda fase
Hay que tener en cuenta que ocupará esta nueva instalación un total de 7.191 metros cuadrados del total de la superficie posible, un total de 40.000 metros cuadrados. Explicaba el edil que la intención es realizar “una ampliación de la planta, una segunda fase que contemplará la valorización energética de los residuos”.
La actuación que se va a realizar permitirá la construcción de una nueva línea de tratamiento mecánico de residuos que permita tratar tanto el resto de los residuos urbanos, envases ligeros, papel y cartón, así como el vidrio.
Hay que tener en cuenta que también se hará cargo de la ampliación del actual vertedero hasta la capacidad necesaria para cubrir los residuos hasta marzo de 2030, según las previsiones del Consistorio de la capital almeriense.