La Voz de Almeria

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8M|“Lucho desde un dolor, desde haber sufrido una renuncia injusta”

Laura Baena, fundadora de Malasmadres, habla con LA VOZ de la no conciliación, de la corresponsabilidad, de la carga y la salud mental que soportan las mujeres

Laura Baena, fundadora del Club Malasmadres

Laura Baena, fundadora del Club MalasmadresLA VOZ

Mª Ángeles Arellano
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Malagueña, madre de tres hijas y publicista de profesión. Laura Baena lucha desde hace diez años por desmitificar la maternidad, romper el mito de la madre perfecta y conseguir una conciliación real.

¿Qué significa para Laura Baena Malasmadres?

Wow, ¡qué pregunta! Pues muchísimo. Malasmadres fue primero la terapia más barata jamás contada. Me salvó, conectar con tantas mujeres y madres y crear esta comunidad que es lugar seguro para tantas. Más tarde, con mi renuncia, se convirtió en mi proyecto de vida. Y, ahora, con la lucha social por la conciliación es, además, mi propósito, mi misión. Es el espacio desde donde construir un nuevo modelo de maternidad. El movimiento social, bandera de la conciliación en España, para que ninguna mujer tenga que renunciar por el simple hecho de ser madre, como hice yo.

¿Cómo se pasa de trabajar en una empresa de publicidad a convertirse en el altavoz de muchas mujeres, de su realidad y de su problemática actual?

Seguramente sin pensarlo demasiado… Pero lo que tengo claro que sin la experiencia de vida laboral que he tenido no hubiera sido posible. Lucho desde un dolor, desde haber sufrido una renuncia injusta. Yo no elegí irme para cuidar de mi hija, yo renuncié porque era imposible criar y trabajar en aquella empresa al mismo tiempo. Se normaliza vivir así, pero hay que cambiar esa realidad que siguen sufriendo tantísimas mujeres.

Así que lo vivo con mucho orgullo, pero también como una gran responsabilidad. Por eso, estudio, analizamos, pensamos el cómo para intentar que nuestras campañas y que mi voz las represente, las visibilice, sin juicio y haciendo del “juntas somos más fuertes” un lema social.

Hace unos meses, Laura Baena y Malasmadres llenaron el Auditorio Maestro Padilla

Hace unos meses, Laura Baena y Malasmadres llenaron el Auditorio Maestro PadillaLA VOZ

Tradicionalmente la mujer se quedaba en casa, ahora muchas trabajan fuera de su hogar. ¿Ha desaparecido el pensamienti de que tiene que llegar a todo?

Ojalá hubiera desaparecido. Venimos de una generación de mujeres y madres que no se quejaban de puertas para afuera, que renunciaban porque no se esperaba otra cosa, que no se planteaban el poder seguir adelante con sus sueños al ser madres. Hablo de la mayoría. Una maternidad sacrificada. Y hemos pasado a la maternidad de las superwoman, del puedes con todo y si no será porque algo estás haciendo mal. Y llega la frustración. O llega el colapso porque somos una generación de madres agotadas (3 de cada 4, según nuestro último estudio 'El peso invisible de la maternidad') intentando llegar a todo como podemos. Esto que hacemos no es conciliar, es sobrevivir. Justamente ahora que movimientos como Malasmadres ayudaban a romper el modelo de 'madre perfecta' estamos viviendo un retroceso con las 'tradewifes' de vuelta a esa maternidad que solo nos hace sentir insuficientes. Por eso, desde Malasmadres siempre animamos a bajar la autoexigencia y a que la M de Madre no aplaste a la M de Mujer.

¿Qué hay de verdad en la corresponsabilidad? ¿Existe realmente?

La corresponsabilidad para nosotras tiene que ser social. Esto quiere decir que no solo es lo que pasa de puertas para dentro, en el hogar, sino que también se tienen que implicar las políticas públicas, las empresas, la educación. Pero vamos, que la corresponsabilidad en España no existe. Hay hombres, padres que se van comprometiendo algo más. Pero nuestros datos son claros: el 86% de las mujeres declara ser la principal responsable de la carga mental. Los hombres van formando parte más de las tareas de ejecución, que llamamos visibles, pero toda la parte de planificación, gestión, organización, que genera tanta carga es de nosotras. Y esto pesa demasiado.

Además hay que tener muy en cuenta que no es un problema personal, individual, es una cuestión pública y social.

Acaba de mencionarlo. La cita con el pediatra, el material para la actividad escolar, el regalo para el cumpleaños de su mejor amiga… ¿Cuál es la verdadera carga mental de muchas madres? ¿Existe en este aspecto igualdad?

Una desigualdad tremenda. Por darte dos datos muy visuales: solo un 8% de los padres interrumpe su jornada laboral cuando el hijo está enfermo y solo un 10% está presente activamente en los grupos de Whatsapp del cole. La carga de tantas micro gestiones, que tenemos que compaginar en paralelo a la vida, el trabajo…, es devastadora para la mayoría de las madres. Y ellos parecen no enterarse. Hacemos muchos talleres y les cuesta mucho despertar y ser conscientes de que esto no va de ayudar, sino de corresponsabilizarse de verdad. Es tan difícil que funcione que esta falta de corresponsabilidad es la principal causa de separación en las parejas, según nuestros estudios.

Además, no podemos olvidar que esta presión que sufrimos nos empuja a renunciar laboralmente. ¿Cuántas mujeres madres reducen su jornada laboral porque es imposible cargar con todo? La falta de corresponsabilidad, de hombres comprometidos, de empresas corresponsables y de políticas públicas efectivas lleva a las madres a abandonar en muchas ocasiones el mercado laboral, a reducir salario, a rechazar oportunidades.

Vivir la maternidad libremente, sin ser juzgada, o decidir si se quiere ser madre o no. ¿Cuál es el peso actual de la sociedad? ¿Qué se sigue esperando de nosotras?

De nosotras se sigue esperando que seamos buenas madres, buenas mujeres, buenas hijas, buenas trabajadoras. Que trabajemos como si no criáramos y que criemos como si no trabajáramos. Todo. Y, además, súmale la presión estética porque el verdadero valor de las mujeres sigue estando en la apariencia. Se espera que no nos quejemos, que no seamos incómodas, que si no llegamos a este canon creamos que la culpa es nuestra.

Se espera, por supuesto, que seamos madres. Sigue pesando mucho este pensamiento. Menos mal que muchas ya lo dicen libremente. Pero el problema sigue estando porque ¿cuántas mujeres renuncian a la maternidad o la retrasan porque saben que esto será incompatible con su vida, con su trabajo, con su autocuidado?

El bienestar de las madres es una responsabilidad social. Para ser madre no solo necesitas el deseo sino el contexto social: un trabajo digno, una vivienda, derechos sociales y políticas de conciliación.

Una sociedad que no apuesta por esto es una sociedad sin futuro.

'Compartir para cuidar', Almería vibró con su visita

'Compartir para cuidar', Almería vibró con su visitaLA VOZ

¿Y el peso de la maternidad en la salud mental de las mujeres?

Somos las madres más agotadas de Europa. Y 3 de cada 4, como te decía, reconocen que la maternidad ha afectado en su salud física y emocional. ¿Es normal estar así? Nosotras en pandemia activamos nuestro servicio 'Yo me cuido' de atención psicológica. No se puede cargar con tanto. Las madres han normalizado el estrés, lo han somatizado. Así que esto debe preocuparnos porque además de sufrir un coste económico, el coste personal y emocional es altísimo.

Autocuidado. ¿Tan necesario es?

Tan necesario. Llevo 6 años liderando el proyecto 'La hora de cuidarse' y ayuda tanto. Porque uno de mis objetivos es desmitificar lo que es autocuidado. Autocuidado no es lo que nos intentan imponer, no. Cuidarse de verdad es escucharse, dedicarse tiempo en calma, priorizarse y no vernos sometidas a la violencia y presión estética de una sociedad que no mira por nosotras. Tenemos que despojarnos de toda esa tiranía y disfrutar de nuestro tiempo, de un café con amigas, de una lectura, de un paseo. Nos cuesta dar el paso, pasar a la acción y lo hacemos con mucha culpa. Según nuestros estudios de 'La hora de cuidarse' con DKV 9 de cada 10 nos sentimos culpables cuando nos cuidamos por no dedicarle ese tiempo a nuestra familia. Hay que romper con los mandatos de la maternidad impuesta para así ser madres que nos cuidamos más felices. Eso será bueno para nosotras, pero también para nuestras hijas e hijos, ¿no te parece?

Imagen de la campaña del 8M 'Poco me quejo'

Imagen de la campaña del 8M 'Poco me quejo'LA VOZ

Las redes sociales cada vez están más presentes en nuestro día a día, en la de nuestros hijos y adolescentes. ¿Qué consecuencias puede conllevar la imagen (y no la realidad) que se representa de las mujeres muchas veces a través de estos canales?

Genera mucha mucha frustración. De esto también hablamos mucho e impacta de manera profunda en las madres. Es una presión externa que nos muestra una realidad alejada de nosotras. Por eso, es fundamental hacer limpieza digital, evitar seguir perfiles que nos hacen sentir insuficientes, conectar con la realidad de madres como tú y como yo, que nos tomamos con humor el día a día, que intentamos mejorar, pero con sentido común. Además de la presión que ejerce para la autoestima de la mujer el canon de belleza que se impone en redes sociales, lleno de filtros y ajeno a lo que somos.

Familia numerosa, madre de tres hijas. ¿Son conscientes ellas de todo lo que está consiguiendo su madre? ¿Cómo lo viven?

Mis hijas son mi motor, mi guía. Me bajan a tierra. He tomado decisiones importantísimas como volver a vivir en mi tierra (Málaga) para conciliar mejor. Para estar presente en sus vidas, que es mi prioridad. Cuando son pequeñas es más difícil, porque ellas quieren que esté siempre y, a veces, viajo, y se quedan con su padre, pero según van creciendo siento el orgullo y me preguntan, quieren saber. Le cuentan a sus amigas que su madre lucha por otras mujeres. También me cuestionan y aprendo de ellas. La pequeña dice que ella será Malamadre también. 

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