La Justicia obliga al Gobierno a asumir el traslado de inmigrantes en cuarentena
La Junta abre un centro en La Parra y consigue amparo judicial para que los policías trasladen

Salvamento traslada a los ocupantes de una patera este verano en Almería (Foto: @Héroesdelmar)
La polémica sobre el traslado y custodia de inmigrantes irregulares sometidos a un proceso de cuarentena sanitaria abre un nuevo capítulo. La Junta de Andalucía ha establecido un centro habitacional en La Parra para el aislamiento temporal de positivos y de los posibles contactos estrechos.
La solución permitirá minimizar los viajes hasta la localidad de Víznar (Granada), donde el gobierno andaluz adaptó un albergue para realizar el confinamiento, como parte de una red regional de centros de emergencia habitacional.
Además, la Junta de Andalucía ha encontrado amparo en los tribunales para forzar al Gobierno central a asumir de nuevo el traslado de positivos y contactos de las pateras tras el conflicto generado en las últimas semanas por la retirada de los equipos de la Policía Nacional de estas tareas. El problema radica esencialmente en quién pone el autobús y realiza el transporte de estas personas, con las prevenciones sanitarias correspondientes.
La Subdelegación del Gobierno en Almería apelaba al famoso protocolo de coordinación e insistía en que “es una cuestión sanitaria” y, por tanto, competencia autonómica. De esta manera justificaba que los agentes de la Policía Nacional dejaran de asumir los traslados hasta Víznar.
Sin embargo, la Junta de Andalucía cambió sus resoluciones para establecer que las fuerzas de seguridad del Estado se ocuparán y los jueces, como ya hicieron en la Región de Murcia, avalaron esta disposición. El resultado se materializó el martes. Una ambulancia trasladó a un inmigrante con coronavirus hasta La Parra, mientras los 17 contactos estrechos de la patera fueron llevados por la Policía Nacional, según ha detallado la delegada del Gobierno de la Junta, Maribel Sánchez.
“El Gobierno ha arrimado el hombro en competencias que no le correspondían (...) y hemos ido trabajando hasta que, a mediados de septiembre, el Gobierno central decidió unilateralmente que ellos ya no iban a llevar nadie más", criticó la delegada.
Maribel Sánchez destaca el respaldo legal a la posición de la Junta de Andalucía en este asunto. "Tenemos la ratificación de un juez de Almería", subraya. "Somos la autoridad sanitaria y atendemos a quien lo necesite, pero cosa distinta son las cuarentenas. Esas personas no están enfermas y eso le corresponde al Gobierno de España, cualquier otra cosa es echar balones fuera".
"Tenemos del Juzgado de lo Contencioso número Cuatro de Murcia, del 10 de septiembre, donde ya decía que todas las competencias sobre las cuarentenas, los alojamientos y las custodias eran del Gobierno de España", apostilla la delegada.
Anuncian recurso
Manuel de la Fuente, subdelegado del Gobierno central en Almería, asegura que los policías nacionales han tenido que volver a realizar traslados "porque no queda más remedio", pero anuncia recurso. "Cumplimos una orden judicial, pero estamos en trámite de recurrirla. No puede ser que una autoridad sanitaria dé instrucciones a las fuerzas y cuerpos de seguridad diciendo que tienen que encargarse del traslado. Es algo que tendrá que dilucidarse", ha explicado De la Fuente en rueda de prensa.
“Las resoluciones administrativas de la Junta han ido evolucionando. La última decía de manera clara y contundente que la Junta, a través del Servicio Andaluz de Salud, se hacía cargo del positivo que trasladaría en ambulancia hasta el centro habitacional que se acababa de abrir en el hotel de La Parra y decía que los acompañantes de este dispositivo serían traslados por las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado", continúa el subdelegado.
De la Fuente asegura que "no ha habido cambio de criterio" y que la posición del Gobierno de España "es la misma". "A los positivos se les confina y es un problema de sanidad y, al igual que se llevan a los positivos, también tendrían que hacerlo (para las cuarentenas)".
La llegada de inmigrantes en pateras a la provincia de Almería ha disminuido ligeramente, aunque supera las 4.000 personas. El número de positivos por coronavirus es pequeño y solo los ocupantes de ocho embarcaciones han sido trasladados a centros bajo control sanitario por posibles contactos estrechos.