Almería, un lugar privilegiado para lleva una dieta sana
La provincia reúne la meyoría de alimentos de la Dieta Mediterránea

La nutrióloga almeriense Ana Molina Jiménez
Apostar por una alimentación sana, por el ejercicio físico y una vida saludable es probablemente la mejor medicina al alcance de las personas. Es uno de los mensajes que lanza la nutrióloga almeriense Ana Molina Jiménez, que defiende que un pequeño esfuerzo supone, a la larga, la mejor de las recompensas.
Y los almerienses lo tienen realmente muy fácil para apuntarse a un plan de vida que defienden nutriólogos, médicos y profesionales de la salud, porque la práctica totalidad de los ingredientes de una de las más reconocidas fórmulas para ese tipo de alimentación, la Dieta Mediterránea, están presentes en la provincia y son de fácil acceso.
Conocimiento
Ana Molina afirma que aunque la mayor parte de las personas saben lo que es más sano, conocen los alimentos que aportan más beneficios para la salud, “no acabamos de convencernos de las bondades de abrazar una alimentación mucho más adecuada a nuestras necesidades”.
Se sorprende de que, conociendo las ventajas de una dieta sana “con frecuencia nos encontramos comiendo productos mucho menos adecuados, abusamos de los fritos, de los platos preparados, de las hamburguesas y de las grasas; lo digo no sólo como nutricionista, también como consumidora”.
Lo que la produce sorpresa es que esos hábitos se producen cuando la gente sale a comer o cenar fuera, “pero también en comedores de empresas, restaurantes, centros públicos o eventos donde no se tienen en cuenta las reglas básicas de una alimentación saludable, ni siquiera en las empresas del sector hortofrutícola de la provincia”.
Prevención
Comer sano es, a su juicio, “la mejor medicina preventiva posible y esta es una cuestión de la que deberíamos concienciarnos, tener en cuenta esa línea que une lo que comemos con nuestra salud, lo que determina nuestro estado actual y futuro”. La medicina convencional se ocupa de la enfermedad; la alimentación quizás no tiene un efecto inmediato, como los fármacos, sino a medio y sobre todo a largo plazo y es muy importante concienciarse de que esto es así”.
Como todo cambio, caminar hacia una alimentación saludable tiene su método y requiere una educación, “pero no es tan difícil ni es más caro, sólo requiere dedicarle un poco de ese tiempo que utilizamos, por ejemplo, en estar enganchados a las redes sociales que, por otra parte, pueden ser una buena ayuda porque en Internet es posible encontrar miles de recetas, formas de preparar esos alimentos que no deberían faltar en una dieta equilibrada”.
Reconoce que funcionan esas ‘modas’ que llegan de cuando en cuando, desde la de consumir hortalizas verdes a la granada o distintos alimentos que se ponen de moda “pero hemos de ser conscientes de que comer sano y hacer ejercicio son como un seguro de vida”.