"Necesitamos más reservas de plasma para poder hacer medicamentos"
El año pasado se obtuvieron en las distintas campañas de donación alrededor de 6.000 litros

Arif Laarej, director del Centro de Transfusiones con un paciente donante de plasma.
Cuando donamos una bolsa de sangre, hacemos mucho más que extraer glóbulos rojos de nuestro torrente sanguíneo: facilitamos que de ahí se obtengan los llamados hemoderivados, medicamentos que si no existiera la donación altruista de miles de donantes no podrían fabricarse, porque necesitan una materia prima que solo tiene la sangre humana.
Precisamente por ello son los medicamentos más caros del sistema sanitario español -su fabricación acapara en torno al 12% del gasto total farmacéutico- porque solo pueden obtenerse a partir de plasma, un líquido amarillento y acuoso en el que flotan los glóbulos rojos y donde se encuentran también proteínas y sustancias fundamentales para el tratamiento de muchas enfermedades.
De ahí se saca, por ejemplo, el llamado 'Factor 8' de la coagulación, que sirve para tratar a los pacientes que tienen hemofilia, pero también albúmina, necesaria para enfermos renales o la gammaglobulina, unas proteínas que sirven para mejorar nuestras defensas. O la antitrombina 3, que se emplea para evitar la trombosis.
El problema es que para obtener todos estos hemoderivados se necesitan cantidades ingentes de plasma. El año pasado, en Andalucía se obtuvieron, a través de donaciones, 75.000 litros de plasma. En Almería, se llegó a los 6.000 litros, una cantidad que los responsables sanitarios consideran que está en la media de nuestro país, pero que sigue siendo insuficiente para las necesidades que requiere el sistema sanitario para la obtención de estos medicamentos.
“Necesitamos concienciar a la gente”, explica el hematólogo Arif Laarej, director del Centro de Transfusión Sanguínea de Almería. El año pasado, en las distintas campañas de donación que se realizaron en la provincia, se obtuvieron 1.650 bolsas de plasma. Este año, Laarej cree que se llegará a 2.000. “Es importante explicar y convencer. Estos hemoderivados que extraemos de la sangre son fundamentales. Estamos trabajando mucho para que la gente entienda qué supone donar plasma”, señala. Para el responsable del Centro de Transfusiones, alcanzar la cifra de 3.000 bolsas es el objetivo a alcanzar a medio plazo.
Complejidad
El proceso de la obtención de hemoderivados, complejísimo y que en nuestro país solo desarrolla la farmacéutica Grifols, redunda en la atención de los pacientes. Entre otras cosas, porque si el plasma no se obtuviera a través de donaciones, habría que importarlo de otros países. Laarif aclara que, como en el caso de la sangre, la cesión de plasma es altruista y gratuita. El Real Decreto 1088 de 2005 impide al sistema sanitario español ofrecer ningún tipo de bonificación. “Si lo hiciéramos, perderíamos en seguridad”, apunta Laarej.
La semana pasada, el Centro de Transfusiones de Almería desarrolló en la Universidad de Almería la primera de las dos grandes colectas que hace en el campus, una en marzo y otra a mediados del mes de noviembre. El año pasado, hubo más de 500 donantes entre ambas fechas. En la última colecta, en 48 horas, más de 260 jóvenes universitarios participaron en las donaciones. “Para nosotros es muy positivo porque conseguir pacientes de 20 años, significa que tenemos donantes para mucho tiempo, a largo plazo”. La ley contempla que los hombres pueden donar hasta cuatro veces al año. Las mujeres, tres. “La sangre es importante pero, afortunadamente, ya tenemos lo que necesitamos. En plasma nos queda todavía un poco”, dice el hematólogo Arif Laarej. El proceso es idéntico al que se realiza cuando uno va a donar sangre. La única diferencia es el tiempo de espera: para el plasma, el paciente tiene que estar en la camilla tres cuartos de hora, a diferencia de los quince minutos escasos que se requieren para la sangre.