“El control biológico preventivo funciona bien cuando las sueltas se realizan pronto”
Entrevista a Ana Belén Arévalo, Responsable del Departamento de Desarrollo en Campo de Agrobío

Ana Belén Arévalo, Responsable del Departamento de Desarrollo en Campo de Agrobío
Implicada en la primera línea del control biológico como responsable del Departamento de Desarrollo en Campo de Agrobío, Ana Belén Arévalo explica algunas claves esenciales ante la expectativa de la primavera, a partir de una entrevista en SER Agricultor.
La climatología que se ha vivido este año, ¿ha producido cambios para la perspectiva del control biológico?
No, lo único que es cierto es que cuando las temperaturas son más bajas unido a que ahora, en las fechas que hemos pasado en las cuales los días eran más cortos, los auxiliares normalmente reducen sus poblaciones y modifican sus ciclos de vida. Pero, también las plagas lo hacen. Esto nos da una ventaja ante el temible Thrip parvispinus. Los trips invasores van ahora más lentos en su desarrollo.
O sea, ¿de alguna forma esta climatología se pone casi de forma del control biológico?.
Sí. La primavera es una etapa en la que hoy podemos tener un día nublado día, pero mañana o pasado mañana sale el sol y, de repente, todo se activa. Ya se están viendo las flores y las abejas en la Naturaleza. Y, en los invernaderos ocurre un poco igual.
Hablando de clima, el escenario inmediato es la primavera. ¿Qué podríamos valorar al respecto?
La primavera es muy rápida para las plagas y es muy rápida también para todo los enemigos naturales y los agentes que actúan en control biológico de estas plagas.
Desde el punto de vista del control biológico cabe imaginar que, con independencia de la climatología siga estando sobre la mesa el tema que, desgraciadamente, se ha convertido en protagonista: el parvispinus. ¿Qué está haciendo ahora mismo Agrobío en este tema?
Bueno, es cierto que los pimientos que vienen desde el verano han mantenido buen precio y siguen estando en los invernaderos. Esos ciclos están a punto de desaparecer en las próximas semanas y meses. Ahora van a coincidir los melones, las sandías y los pepinos con mucho arranque de pimientos. Entonces, parte del trips que se refugiaba en los cultivos de pimientos pasará a los cultivos de primavera y, aunque el daño que hace el parvispinus en estos cultivos no es tan relevante como en el pimiento, sí que hay que plantearse cómo cortar el ciclo de esta plaga en estos cultivos para que, cuando arranquen los melones y las sandías de primavera y los pepinos en el ciclo corto, no se reproduzca otra vez el problema en los pimientos que estén recién trasplantados en ese momento. Se trata de parar el ciclo de esta plaga.
¿Es posible que un grado importante de prevención permita hacerla desaparecer o a restringir notablemente sus efectos?.
Sí, frenaríamos su desarrollo. Esto es algo en lo que existe un consenso por parte de técnicos y de empresas de control biológico. La dinámica de las plagas, y más de estas plagas de trips invasores, consiste en un su ascenso poblacional en primavera. En verano siguen subiendo el crecimiento de sus poblaciones, alcanzando el máximo en otoño, coincidiendo con nuestro ciclo de cultivo, en el pimiento. Si se rompiera ese inicio de las primeras generaciones después del invierno o ese ascenso poblacional fuese menor y más controlado gracias a un mejor control de plaga, tanto con control biológico como con medidas complementarias, la incidencia sería menor en verano y, por ende, llegaríamos mejor a otoño.
Esta plaga que causa tantísimos quebraderos de cabeza, ¿puede que nos hayan hecho más fuertes para enfrentarnos a estas amenazas que vienen de fuera?
Estas plagas son invasoras. Cuando aparecen, como que nos hacen desestabilizar los sistemas, porque lo que sabíamos de repente ya no funciona exactamente igual y tenemos que adaptarnos. Pero lo que está demostrado es que cuando el sector responde y el agricultor, los técnicos y la Administración, salimos a una, la verdad es que nos convertimos en un referente mundial. De hecho, esta plaga está llegando a otros países que ya están mirando cómo lo estamos haciendo aquí para controlarla. A pesar de que nos ha sorprendido durante unos años, poniéndonos un tanto en jaque, la respuesta del sector de Almería nos ha confirmado como un sector de referencia a nivel mundial.
¿Sería exagerado decir que el parvispinus no sabe con quién se la está jugando?
Yo siempre he pensado que este campo nuestro es un campo de mucha profesionalidad. Al final, se busca una solución, dos soluciones, tres soluciones, se combinan y se consigue que algo que parecía que era imposible se controle. Pero es verdad que los primeros años nos ponen las cosas muy difícil.
¿Las estrategias preventivas ganan terreno o cuesta trabajo trasladarlas al agricultor?
Es algo que está consolidado. Hay agricultores que sí que lo hacen y repiten continuamente, porque les da buen resultado en mosca blanca, en la araña roja, en trips... Y, hay otros que son más reacios, porque consideran que en los ciclos rápidos, con dos tratamientos salvan la cosecha. Entonces, no implementan el control biológico o lo hacen tarde, casi cuando ya les queda poco para sacar la producción del cultivo. Nosotros recomendamos siempre hacer control biológico en primavera. Es importante hacerlo en todos los ciclos y en todos los cultivos si queremos acabar con el ciclo biológico de las plagas. Las estrategias preventivas funcionan bien cuando la suelta se realiza pronto.
¿Como enfoca Agrobío este tránsito hacia los tratamientos preventivos?
La incentivamos con promociones. De hecho, ahora estamos en una campaña de ácaros depredadores y alimentos sobre las plantas, bajo la fórmula un 3x2, con el fin de intentar que el sector se anime sin que sea un hándicap el coste. Realmente, el precio no es un problema en primavera. No es una cuestión de decisiones económicas complejas, sino de hábitos. El control biológico en primavera es económico. Muchas veces, el problema es que cuando consideran que en un ciclo muy rápido, creen que con dos o tres tratamientos basta . El problema es que las plagas pueden llegar a desarrollar mucha resistencia y cuando se ponen en marcha los tratamientos ya no son válidos. Cuando los cultivos están ya muy cerrados, no se puede penetrar con productos de contacto. Al final, cuando se arranca, sí que hay plagas y, entonces, el problema es para el invernadero de al lado con el cultivo corto, de pimiento, por ejemplo.
¿Para la próxima campaña existe alguna orientación o indicación sobre aspectos novedosos?.
Yo creo que sí que. Existe más conocimiento sobre Thrips parvispinus. Hay nuevas soluciones. Cuento con que podamos presentar alguna herramienta más, tanto nosotros como otras empresas que tienen más consolidadas otras estrategias.