Un estudio asocia el color naranja en el tomate a una mayor concentración de licopenos y betacarotenos
Investigadores de la universidad de Suncheon (Corea del Sur) han determinado esta correlación entre el color y las propiedades `nutricéuticas` de la solanáce

La acumulación de carotenoides es uno de los responsables del color del tomate.
Un estudio científico publicado en abril de 2016 concluye que los tomates anaranjados son más ricos en licopenos y betacarotenos, dos de las sustancias más importantes del tomate por su aportación vitamínica, especialmente de vitamina A.
La publicación académica, realizada por investigadores del departamento de Horticultura de la Universidad de Suncheon (Corea del Sur), concluye que, durante la madurez del tomate, la acumulación de licopenos, betacarotenos y la degradación de la clorofila determinan el color de la fruta. Este hecho es muy relevante de cara a las actividades de selección varietal y de mejora genética que se levan a cabo en los laboratorios alrededor del mundo.
El portal FreshPlaza ha publicado recientemente una información que asegura que, a raíz de ese estudio, otros investigadores han descubierto que el color naranja-marrón incluye a su vez una gran cantidad de licopenos y clorofila. El análisis molecular en distintos fenotipos del tomate mostró una alta correlación entre el gen SGR, responsable de la coloración naranja y marrón en el tomate, y los genes que permiten la biosintesis de los carotenoides.
La información original sobre esa noticia puedes encontrarla en este artículo.