Las graves consecuencias de la 'diáspora' de los cultivos de la huerta murciana
Más de 6000 hectáreas han caído en desuso por la falta de agua

La falta de agua en la huerta del Levante español provoca graves problemas en la agricultura
Noticia original publicada en FreshPlaza.
La sequía del pasado año, unida a las malas previsiones de la campaña actual, están provocando una reducción en las cosechas de hortalizas al aire libre en zonas de Almería, Murcia y Alicante. La organización de exportadores de estos productos, Proexport, avisa de que más de 6.000 hectáreas han quedado en baldío por culpa del recurso más preciado de los agricultores del sureste español: el agua.
La escasez de este recurso está provocando una movilización de los agricultores de la huerta murciana hacia otras zonas productoras de España, principalmente a Extremadura, Sevilla, Alabacete y el delta del Ebro. Proexport lamenta este realojo forzado, que achacan a la falta de una respuesta eficaz al problema del déficit hídrico en el Levante español.
Los cultivos más afectados por esta diásporta están siendo lechugas, brócoli y coliflor. Las empresas murcianas están viéndose obligadas a deslocalizar parte de su producción para cumplir con sus compromisos comerciales con sus clientes.
Proexport
El presidente de Proexport, Juan Marín, denuncia que la falta del agua ha sido "el detonante de una campaña mala". El traslado de los cultivos de hoja de la zona del Guadalentín (Murcia) a las marismas del Guadalquivir en Sevilla ha coincidido, además, con unas precipitaciones excesivas que han perjudicado a los cultivos. Un hecho que ha provocado "un retraso de más de un mes en la primera cosecha de la campaña, y esto unido a una peor calidad del género en general". "La excesiva humedad ha provocado enfermedades de hongos y bacterias en una gran cantidad de producto" explica Juan Marín para añadir que todo esto enlentece la cosecha, algo grave puesto que "el cliente quiere las cajas exactas de producto en la fecha que has pactado con él con anterioridad".
Otro de los factores que han provocado retrasos en las cosechas han sido las bajas temperaturas. En las zonas de cultivo a donde se ha llevado la producción murciana se han dado noche a menos tres y cuatro grados. Por si esto fuera poco, también se han producido distorsiones en el mercado en la medida en que "otras zonas se han lanzado a producir intuyendo un vacío en el mercado de lechuga o brócolo debido a la falta de agua", explica Juan Marín, algo que ha llevado a "solapamientos de producto en las mismas fechas".