El pueblo de Almería que te espera con los brazos abiertos: ofrecen casa y posibilidad de emprender
Abrucena sigue a la espera de recibir nuevos vecinos desde que hace un año se sumase a la iniciativa nacional contra la despoblación

Panorámica de Abrucena con Sierra Nevada de fondo.
En la falda norte de Sierra Nevada, el pequeño pueblo de Abrucena vuelve a alzar la voz con una propuesta directa: “Si eres fontanero, albañil o quieres reabrir uno de nuestros bares cerrados, aquí te esperamos con casa y todas las facilidades para que emprendas”.
El municipio, que no alcanza los 1.300 habitantes, se unió en octubre de 2024 a la iniciativa nacional contra la despoblación 'Holapueblo'. Desde entonces, a pesar de la promoción y el interés mostrado por algunas personas, ningún nuevo vecino ha llegado aún. Pero el Ayuntamiento no tira la toalla.
“Les ofrecemos facilidades de acceso a la vivienda y sabemos que hay oportunidades de negocio claras: faltan fontaneros, faltan albañiles, y tenemos varios bares cerrados que podrían reabrirse”, explica Ismael Gil, alcalde de Abrucena.
Gil insiste en que desde el Ayuntamiento se brindará apoyo total a quienes quieran instalarse y emprender. Pero también lanza un mensaje claro: no se trata solo de venir, sino de integrarse. “Queremos a alguien que sume en el día a día del pueblo. Aquí todos vamos a una, remando por el bien del municipio”, afirma.
En Abrucena no buscan trabajadores para el Ayuntamiento. Lo que necesitan son personas con iniciativa, con ganas de empezar su propio negocio y construir una vida real en el pueblo. “Nosotros queremos repoblar el pueblo, pero no a cualquier precio. Queremos repoblar con alguien que quiera realmente vivir aquí y aportar a los vecinos”, añade el alcalde.
Aunque en estos meses han mantenido contacto con personas interesadas, “por un motivo u otro no ha cuajado la cosa”, lamenta Gil. Pero sigue creyendo en el valor de lo que ofrecen: una pueblo vivo, una vida tranquila y un entorno rural donde aún se respira cercanía y autenticidad.
Se conserva justamente esa esencia de antaño: compartir lo que uno tiene con el vecino, tener una mano tendida siempre al de enfrente. En definitiva, vivir con la tranquilidad de dejar la puerta abierta.
Abrucena espera. No con los brazos cruzados, sino con las puertas abiertas para quien quiera construir algo de verdad. ¿Eres tú esa persona?. Aquí puedes consultar las bases de inscripción y conseguir información.