La medusa venenosa que inunda las playas de Almería desde Roquetas a Cabo de Gata: así es la Pelagia noctiluca
Su presencia se ha detectado durante los últimos días en gran parte de la costa almeriense

Pelagia noctiluca, la medusa que ha tomado las playas de Almería.
Durante los últimos días, las playas de la provincia de Almería han sido testigos de una plaga de medusas que amenaza el baño de almerienses y visitantes desde el Poniente almeriense hasta el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar.
Desde el fin de semana, tal y como recoge la aplicación móvil MedusApp, han sido numerosos los avistamientos de medusas que han tenido lugar en las playas almerienses y la totalidad de los mismos señala a una misma especie de estos invertebrados marinos.
Playas de Almería
Una plaga de medusas protagoniza el domingo en una de las playas más famosas de Cabo de Gata
Álvaro Hernández
Se trata de la Pelagia noctiluca, una medusa considerada muy venenosa y que ha sido localizada en playas como las de Roquetas de Mar, la capital almeriense y en multitud de playas de la localidad de Níjar.
Es el caso de playas como Playa Serena y Las Salinas, en Roquetas de Mar; las playas de El Zapillo, San Miguel y La Térmica, en la capital almeriense; así como las playas de San Miguel, en Cabo de Gata, o Genoveses y El Playazo, en Níjar.
Extremadamente venenosa
Y a pesar de que es habitual que, verano tras verano, aparezcan medusas en la zona de baño, tal y como coinciden los expertos, con la Pelagia noctiluca hay que tener especial cuidado, pues sus cnidocitos, las células urticantes que tiene en sus tentáculos, son extremadamente venenosas y en contacto con la piel humana puede causar una reacción alérgica severa e incluso problemas respiratorios.

Captura de pantalla de MedusApp con las playas afectadas en Almería.
Así lo señalan los expertos, que explican que se trata de una medusa bioluminiscente de tonos rosados o violáceos y que pese a su reducido tamaño posee unos largos tentáculos. Además, destacan que su peligrosidad está catalogada oficialmente por el Gobierno de España como "alta".
Y es que, detallan, el contacto suele provocar dolor inmediato, sensación de quemazón, picor, enrojecimiento, inflamación y, en ocasiones, pequeñas ampollas. Y aunque las lesiones normalmente mejoran en unos días, hay casos más intensos en los que las molestias o marcas cutáneas pueden persistir durante semanas.