La medusa huevo frito llega a las playas de Almería capital: inofensiva y cada vez más numerosa
Su visita se ha hecho habitual en la playa de El Zapillo de Almería capital

Imagen de medusas huevo frito en el litoral almeriense.
No son unas completas desconocidas del litoral almeriense, pero su afluencia ha aumentado e incluso ahora son vistas en lugares a los que no habían llegado previamente: la mediática e inofensiva medusa 'huevo frito' ya está en playas de Almería capital como la de El Zapillo.
Su nombre científico es el de cotylorhiza tuberculata, pero nadie la conoce así. Su característico aspecto, con una especie de melocotón en almíbar en la parte superior, le ha valido el mediático apodo de medusa 'huevo frito'. Y sí, es una especie endémica del Mar Mediterráneo que tiende a vivir en aguas calientes.
Mientras la temperatura del agua en la Bahía de Almería asciende, su presencia en nuestras playas también lo hace: si bien era habitual en aguas más cálidas como las del Mar Menor, en Murcia, hay documentos gráficos que muestran su presencia en playas del Cabo de Gata hace unos pocos años. Y en este verano de 2025 su presencia en El Zapillo, que hasta ahora había sido anecdótica, se ha convertido en una constante. Pero los bañistas no tienen por qué temer.
Suelen medir entre 15 y 20 centímetros de diámetro, aunque en Almería ya se han llegado a ver de tamaños mucho mayores. ¿La buena noticia? Es habitualmente inofensiva y no suele producir la molesta urticaria que habitualmente generan las medusas.
No obstante, no es recomendable molestarlas. Primero, para no sacarlas de su hábitat y segundo, porque en algunos casos sí puede llegar a provocar cierta irritación en la piel. Por si fuera poco, sus tentáculos suelen ser refugio de alevines de varias especies de peces como los jureles, jurelas, o carángidos.
Presentes en San Miguel
Si desde hace unos pocos años la medusa huevo frito se deja ver por las costas de Almería, en el verano de este 2025 su presencia se ha hecho más que habitual en lugares como la playa de San Miguel, en El Zapillo.
Por lo general, no se acercan a la orilla y se encuentran a media distancia. Habitualmente solas, también han sido avistadas en este verano en grupo.
Lo que también ha podido verse en El Zapillo este verano es ctenóforos, una especie muy singular que, a simple vista, podría parecer una bolsa de plástico flotando en el mar y que, sin embargo, es una delicada e inofensiva criatura que también ha empezado a pulular por las aguas de la capital.