Café Quijano rinde a un auditorio entregado: del bolero al rock latino
El trío leonés volvió a agotar entradas en su visita a Almería

Café Quijano en su concierto en Almería
Éxito por todo lo alto anoche para el trío leonés de hermanos que da vida, desde hace casi treinta años, a Café Quijano. Manuel, Óscar y Raúl repitieron su ya casi habitual visita a Almería con cada una de sus giras y el resultado vino a ser el mismo: entradas agotadas en el Auditorio Municipal Maestro Padilla y un público entregado que disfruta tanto su faceta más reposada y clásica con boleros de sonoridad genuina como su ‘canalleo’ de querencia al rock latino que les encumbró desde el primer disco… hasta hoy.
El concierto, en el marco de la segunda parte de su gira ‘Miami 1990’, formaba parte de la programación trimestral de la temporada de primavera que organiza el Área de Cultura, Educación y Tradiciones del Ayuntamiento de Almería y contaba con la producción local de Crash Music.
Al modo clásico, con el alza de telón, los tres hermanos Quijano estaban listos con sus acústicas y contrabajo para deleitar con una generosa ronda de algunos de los boleros de arreglos y tintes clásicos que conformaron tres álbumes de su discografía.
‘Con un solo beso’, ‘No, no soy yo’, ‘Me dejaste solo’ o ‘No me reproches’ recorrieron esos camino de amor y desamor de ida y vuelta, de historias todas diferentes, “cada una con sus matices”, explicó Manuel, que en otro momento del concierto compartía que “la gente cree que todas las canciones que escribimos hablan de nosotros, y que por eso somos unos golfos, pero la verdad es que en el fondo somos unos románticos, que creemos en el amor para toda la vida, de los que llegan hasta viejitos cogidos de la mano”.
‘Será’, la bachateada ‘Cuatro palabras’, la feliz ‘Me enamoras con todo’ o la conclusiva ‘Robarle tiempo al tiempo’ completaron la primera parte de una actuación que guardaba ‘el azufre’ de lo noctívago para el generoso segundo tramo, en el que no escatimaron entrega, canciones y tiempo, hasta superar con creces las dos horas de concierto.
‘Sería mejor callarse’, ‘Tequila’, ‘Dame de esa boca’ o ‘La vida no es la la la’, prendieron una mecha que hizo más paradas en su último álbum, ‘Miami 1990’ como ‘Indiana’, ‘De sapo a rana’ o ‘Cumbia del soltero’, dejando para el último tramo las esperadísimas ‘La Lola’, ‘Desde Brasil’, ‘Nada de na’ o ‘La taberna de Buda’. Toda una lección de buen ritmo, calor de rock latino y pendenciero para un trío, y su banda, que no escatiman en las interpretaciones.
A lo largo de su trayectoria, Café Quijano ha publicado diez discos de estudio, con los que ha vendido más de tres millones de copias en todo el mundo. Su combinación de letras sugerentes, melodías pegadizas y arreglos magistrales consolidó un sonido propio que se convirtió en marca registrada y que en directo cobran pleno sentido.